Todos los dispositivos electrónicos que usamos todos los días tienen una hora coordinada con respecto a los husos horarios planetarios. Estos relojes digitales se actualizan en Paris en el Departamento del Tiempo de la Oficina Internacional de Pesos y Medidas (BIPM), que dirige la astrónoma platense Elisa Felicitas Arias.

El Departamento de Tiempo de la Oficina Internacional de Pesos y Medidas (BIPM, Bureau International des Poids et Mesures) es quien sincroniza y regula la hora mundial, para hacer este proceso se sirve de relojes atómicos que están distribuidos en laboratorios de varios países. La astrónoma argentina es quien controla todo esto. Egresó de la Universidad Nacional de La Plata. Accedió a este prestigioso cargo por sus sobresalientes condiciones académicas.

En diálogo con el diario El Día, Arias explica cómo fue su formación académica. En el año 1976 se recibió de astrónoma en La Plata. “Allí inicié mi carrera de docencia e investigación siendo muy joven. Quería hacer el doctorado en un tema que no se desarrollaba en La Plata, y es así como llegué al Observatorio de París, donde me doctoré e inicié una tarea en cooperación con el Servicio Internacional de Rotación de la Tierra y Sistemas de Referencia que duró muchos años, y aún continúa”. Entre 1986 y 1990, debió vivir en Paris para trabajar en su doctorado, al termino de este año volvió a nuestro país para hacerse cargo del Observatorio Naval de Buenos Aires, pero ya tenía trabajo en Paris que la obligaban a estar en esta capital algunos meses al año. En 1999 se queda a vivir definitivamente en la capital de Francia para ser la directora del Bureau International des Poids et Mesures (BIPM).

“Viajo a Argentina con menos frecuencia desde que falleció mi madre, hace cuatro años, pero trato de ir. Cuando voy a La Plata es fundamentalmente para ver amigos y familia, y visitar también a mis colegas. Trato de distribuir el tiempo para que eso sea posible, aunque nunca me alcanza. No me costó instalarme en el extranjero, muy por el contrario, me sentí y me siento muy cómoda viviendo en Francia, pero extraño el sabor incomparable de un asado argentino”, confirma Elisa, quien está casada con un platense y tienen una hija, todos viviendo en Paris.

Las actividades de esta astrónoma son muy específicas. “Mi función principal es dirigir las actividades de un equipo de profesionales y técnicos para proveer la referencia horaria internacional, que se conoce como tiempo universal coordinado (UTC). Ese trabajo consiste, por una parte, en una fuerte dosis de coordinación con 80 institutos distribuidos en el mundo, que operan relojes atómicos y que envían datos al BIPM para hacer el cálculo de UTC. Por otra parte, una vez reunidos esos datos, hay que realizar los cómputos para obtener las escalas de tiempo y determinar con qué aproximación y con qué incertidumbre los relojes nacionales representan el UTC. Estos cálculos se hacen casi permanentemente”, describe.

“En mi camino profesional hice contacto con instituciones de otros países y también con organizaciones internacionales. Nunca se me había ocurrido trabajar en el BIPM por cuanto me parecía inalcanzable. Sin embargo, me atreví a presentar mi candidatura al cargo mas importante en la metrología de tiempo y frecuencia, y el sueño que parecía imposible se cumplió. Nunca me imaginé que iba a ser posible, pero debo notar que siempre he tratado de esmerarme al máximo en mis tareas para poder progresar”, reconoce Arias.

La tierra, la observación de los astros y los diferentes mecanismos y leyes que interactúan en el Cosmos, fueron los temas que desde siempre han apasionado a esta mujer de cuyo trabajo depende la sincronización de los relojes que se usan en los GPS, teléfonos celulares, tablets, notebooks y cuanto dispositivo electrónico exista en este planeta. “En Argentina todavía se pierde mucho tiempo en resolver temas cotidianos en lugar de invertirlo en acciones útiles. Eso hace difícil pensar en un regreso”, confiesa la astrónoma.