Sara Vallejo es una tucumana de 79 años que decidió desprenderse de todo lo que tenía para luego concretar un sueño: “recorrer el mundo”. Cuando les comunicó la idea a sus tres hijos, sus tres nietos y su bisnieto, les avisó que vendería su casa y su auto para adquirir un motorhome y salir a descubrir Sudamérica.

Ahora, Sara ya tiene su nuevo vehículo (que compró en Estados Unidos y fue a buscar a Uruguay) y comenzó la primera etapa, un recorrido que realizará junto a uno de sus hijos, quien la acompañará hasta la altura de Concordia, Entre Ríos, donde se sumará un matrimonio amigo, una pareja que ya recorrió sudamérica en moto.

El plan es llegar a Natal, Brasil, donde la mujer de casi 80 años decidirá por dónde continuar. La señora expresó que le gustaría llegar a Venezuela y Colombia, y bajar por el Pacífico.

A través de su viaje, Sara quiere brindar charlas a otros adultos mayores, para motivarlos a disfrutar esta etapa de la vida, como indica en la plataforma a través del cual busca financiamiento para su travesía, Ideame:

“80 AÑOS NO SON NADA!
Soy Sara Vallejo del siglo pasado por supuesto. Pronto cumpliré mis primeros 80 años y habiendo cumplido con los objetivos marcados por la sociedad, he decidido salir de la zona de confort, como dicen ahora.

Yo diría, mas bien zona de letargo, porque así veo yo la monotonía de los días y las rutinas cotidianas.

Si bien siempre estoy dispuesta y por naturaleza soy inquieta, lo que se me ofrece a diario, no pasa de un cafecito, trago etc., con las amigas, el asadito del domingo con hijos y nietos e infinitas listitas de: llamar al plomero, abrirle la puerta al piletero o al jardinero, pagar las cuentas mías y a veces las ajenas porque lo hago muy bien!!! Hacer las compras, claro, comunicarme con los 0800, marque 1, marque 4 infinitas horas en el teléfono…

Parece, y ES poco interesante!

Entonces decidí desprenderme de lo innecesario, convertirlo en una casa rodante y salir a recorrer el continente con mis amigos. Voila!!!

Y de paso para aprovechar tanta energía intentar contagiar a otras personas mayores o no tan mayores a disfrutar de la vida sin perder un momento haciendo esto o cualquier otra cosa que les guste, les entusiasme y los llene de vida.”