Lo llaman “El Caballero de las Américas”, Filipe Masetti Leite es un periodista brasilero de de 31 años que lleva recorridos 16.000 kilómetros. Su sueño fue imitar la travesía que hicieron  Aimé Félix Tschiffely junto a los inmortales caballos Mancha y Gato, quienes cruzaron toda América en 1925. Hoy, Leite está en Tierra del Fuego, cinco años después de su partida llegó al fin del mundo, durante su viaje busca donaciones para el hospital de su pueblo natal y da charlas alertando sobre el cáncer infantil.

Es una linda historia, la de este gaúcho brasilero que en el año 2012 decidió salir de la comodidad y aprender una aventura que culminó hace algunos días en nuestras tierras patagónicas. El 8 de Julio de aquel año emprendió el viaje desde Canadá, donde está viviendo. Su padre desde chico le contó la historia de Mancha y Gato, quienes fueron los caballos que acompañaron al suizo Tschiffely en su viaje por América, uniendo Buenos Aires con Nueva York. Leite quiso imitarlo y repitió la historia: le pidió a la Familia Solanet dos caballos criollos, la misma estirpe que en 1925 usó el suizo y que esta histórica familia de criadores de caballos de Ayacucho le dió. Carlos Solanet, quien administra el campo donde crían los caballos, en su pueblo apoyó el sueño dándole a  Sapo y Picasso, dos ejemplares ciento por ciento criollos.

La idea original de Fleite era llegar hasta su pueblo natal, Espírito Santo do Pinhal. Pero allí se dió cuenta que podía más y que los caminos lo llamaban, fue así que continuó su viaje hasta llegar hace unos días atrás a Tierra del Fuego, último mojón del continente. El viaje tiene un fin humanitario, además de escribir y registrar con una cámara las distintas realidades que ve en cada nuevo país que visita, busca donaciones para el hospital de cáncer de su pueblo natal. También realiza charlas de concientización acerca del cáncer infantil.

Los miles de kilómetros recorridos no se le notaban a Fleite, en su rostro, al llegar a Ushuaia había felicidad. Fueron muchos países y mucha soledad en el camino, Sapo y Picasso lo escoltaban detrás, junto a una caravana de curiosos y vecinos que fueron a recibirlo y darle la bienvenida en la ciudad más austral del mundo. En cinco años este periodista aventurero domó los caminos y el corazón profundo de nuestra América. El vicegobernador de Tierra del Fuego, al recibirlo, declaró emocionado: “Es un placer saber que logró su objetivo que inició hace 5 años. Después de haber vivido las distintas dificultades que se le presentaron, pero con las experiencias y conocimientos adquirido en la travesía, las sorteó con audacia. Hizo gala a esta frase de Nelson Mandela: Aprendí que el coraje no era la ausencia del miedo, sino el triunfo sobre él. El valiente no es quien no siente miedo, sino aquel que conquista al miedo”