Hospitales municipales, personal policial, de Prefectura y salas de Salud de Necochea reciben los insumos como barbijos y camisolines creados por ciudadanas de esa ciudad. Por otro lado, un grupo de profesionales que integran la red solidaria “Colectiva Latiendo” entregan una vez por semana alimentos y ropa de abrigo a distintas familias de uno de los barrios más vulnerables, en el marco de la pandemia de coronavirus.

“Somos un grupo de docentes, profesionales de la salud y psicólogas sociales que, desde 2018, llevamos acabo una tarea solidaria en el barrio Terminal de esta ciudad, ubicado en la avenida 43 y 60 bis, porque es uno de los sectores más vulnerables de la ciudad”, contó a Télam Agustina San Juan, líder del grupo.

Realizan todos los sábados del año talleres recreativos, artísticos y de salud mental en ese barrio con el fin de generar vínculos familiares y concientizar sobre temas como enfermedades, buenas conductas, la importancia del deporte.

Desde que la pandemia de coronavirus llegó a la Argentina, “estamos atendiendo las necesidades urgentes: llevamos alimentos no perecederos, elementos de higiene personal, alcohol en gel, lavandina, pero además tanto pollos como ropa de abrigo”, detalló e indicó que son unas 90 personas que viven en ese barrio y que no tienen recursos.

La intención de la red es llegar cada sábado “casa por casa para entregar los bolsones con la mercadería, ya que la mayoría de sus habitantes viven de changas, trabajos temporarios o simplemente de la ayuda que reciben de nuestra parte”, comentó San Juan, que junto a sus compañeras, se encargan durante el resto de la semana de conseguir la mercadería y todo lo que se necesita en ese barrio periférico de Necochea.

Por su parte, la ONG “No estás solo”, creada hace ocho años con el fin de cuidar y atender a pacientes oncológicos, se sumó a la ayuda solidaria en estos tiempos de pandemia realizando distintas acciones para la comunidad en su conjunto. “Desde el primer día del aislamientos preventivo y obligatorio dispuesto por el presidente Alberto Fernández, junto a 70 colaboradoras, nos hemos puesto a confeccionar de manera voluntaria tapabocas, camisolines y ambos“, explicó Karina Machado, presidenta de esa organización necochense.

“A esta campaña, se ha sumado hasta una abuela de 91 años llamada Olga, que con su antigua máquina de coser ha realizado más de 50 tapabocas de friselina de distintos colores para donar”, contó.

Con las manos que se sumaron a la tarea, la organización ya lleva entregados unos 13.000 tapabocas a la Cruz Roja, los bomberos voluntarios, la policía, al personal de Prefectura, y a los centros de salud “no solo de nuestra ciudad sino también en Quequén y en salitas de salud de los pueblos del distrito como Juan N. Fernández, Ramón Santamarina, Estación La Dulce, Claraz y hasta Lobería”, manifestó.

Muchos de los insumos utilizados (como hilo, elástico, telas y agujas) fueron donados por la ONG “Ayudando a Crecer”, dirigida por Luis Cabezas, y una fábrica de ropa local llamada “Andy”, que pone a disposición sus máquinas de coser y también el corte en serie de todo lo que luego será ensamblado y luego donado.