Los pueblos se resisten a perder su última gran esperanza: la vuelta del tren. Aunque el Estado ha dejado en claro que no apoya la idea de la reactivación de los ramales, los vecinos de Tandil mantienen en pie su ilusión: con un festival cultural que se hizo en la estación de ferrocarril pidieron por la vuelta del tren a esta ciudad, que dejó de pasar hace un año y medio.

Nadie puede dar una explicación, pero el servicio que pasaba por Tandil era usado por turistas y habitantes del Distrito para comunicarse con los pueblos y con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. “De manera inexplicable”, de un día para el otro, dejó de pasar y ya nunca más se sintió el murmullo de los vagones pasando por las vías. Cuando se levantó el servicio, se especuló que era por el estado de las vías. Pero la propia Gobernadora María Eugenia Vidal debió reconocer que la única auditoria se había hecho en la provincia fue en el ramal que une Constitución con Mar del Plata, un servicio que funciona más como una vidriera para los políticos.
 
Hace ya un año y tres meses que los tandilenses hemos perdido un servicio esencial, que además tener mucha raigambre cultural, la ciudad creció a través a la estación”, reconoció Rogelio Iparraguirre, legislador que acompañó a los vecinos en el reclamo. La medida de descontinuar el ramal a Tandil es muy negativo para la ciudad, ya que era usado por miles de personas, entre ellas estudiantes, turistas y aquellos que viajaban por motivos de salud. Se trataba de un servicio seguro, cómodo y económico.
Una de las consecuencias más negativas es que este tren paraba en pequeños pueblos, para estas comunidades, el hecho de que se detenga el tren pasajeros genera una fuerte y muy poderosa reacción anímica comunitaria, que hoy ya no está más.

El ramal Tandil-Constitución no tiene hecho un trabajo técnico que justifique su levantamiento. Por lo cual lo único que nos queda pensar es que se trata de motivos de ajustes, en distintos terrenos que afectan a la vida de la población”, consideró Iparraguirre. Un ajuste que golpea a las comunidades. El Intendente de Tandil, Miguel Lunghi, no acompañó a los vecinos en el Festival, un claro ejemplo del apoyo de este a la medida de la gobernadora.