Desde el 15 de junio, todos los días en la cocina del centro comunitario del barrio Usina en El Bolsón se pone en marcha el operativo de llevar un plato de comida caliente a 70 personas en situación de calle.

“Son alimentos contundentes y frescos para superar el frío, preparados a diario por un equipo de 40 personas, porque más allá de nuestro credo, nuestra responsabilidad social es comprometernos con las necesidades de aquellos vecinos que hoy no tienen para comer”, detalló el pastor Joel Higueras a medios locales.

Son 40 los vecinos que se van rotando semanalmente para llevar a cabo esta tarea solidaria de cocinar para quienes más lo necesitan. Las viandas, empaquetadas en bandejas y cubiertas con papel film, son distribuidas casa por casa en 4 autos a familias compuestas por madres con varios chicos, o abuelas a cargo de sus nietos, quienes no pueden ir a buscar la comida.

La idea nació cuando vieron a varias personas viviendo debajo del puente del río Quemquemtreu, en pleno invierno y expuestas a la lluvia y al frío. El objetivo es cubrir esas necesidades durante la etapa más difícil del invierno. Quienes están comprometidos con este proyecto es gente humilde con recursos limitados, por lo que el espacio está abierto a quien desee acercarse a ayudar en el centro barrial o en el Centro Cristiano Clínica del Alma (avenida Libertad y callejón de Julia y Emiliano Pérez). Entre los colaboradores hay gente de Bariloche y de El Pedregoso.