El calor es tan intenso que las calles de los pueblos santiagueños que se vuelven un desierto durante la tarde lo que no permite que haya posibilidades de trabajar o salir a realizar trámites por ejemplo. La mayoría de los comercios cierran y los lugareños se limitan a descansar y protegerse de los nocivos efectos del calor extremo.

Quien quiso demostrar esta realidad fue el intendente de la localidad santiagueña de Pozo Hondo, Claudio Nicolau. Para ello llevó a cabo un experimento que más tarde compartió en las redes sociales. La llamativa prueba consistió en freír un huevo en el pavimento de la plaza principal del pueblo. Apenas tres minutos fueron suficientes para completar la cocción cuando la temperatura alcanzó los 57 grados.

“Siguiendo la recomendación del ministro de Energía (Juan José Aranguren) hice unos ‘freídos’ en la siesta de 50° en la plaza San Martín de Pozo Hondo para ahorrar gas… y como dijo el filósofo Franchella: A comerla “, escribió Nicolau en su muro de la red social Facebook, junto con las imágenes de su particular cocina a cielo abierto.

El experimento que hizo el Intendente: