Las mañanas de Mauro Dagna pueden comenzar en su Italia natal, cruzando la frontera a Kenia o preparando un encuentro en Brasil. Esta semana el poderoso motor que mueve su vida se ha detenido en Mendoza, su trabajo será concientizar sobre un proyecto que busca capacitar e independizar a personas con síndrome de Down. 

Hablando en español y alternando algunas palabras en italiano, con simpatía Dagna cuenta que trabajaba para una empresa automotriz en Italia, con una buena posición y salario alto. Pero sentía que el dinero no era la razón de su vida y que debía modificarla: “Quería cambiar mi vida, sentía que perdía el tiempo“. Así fue que un lunes de abril de 2008 cerró su notebook, dijo basta y comenzó a planear el viaje. 

Amante de las motos desde los 40 años, decidió recorrer el mundo encima de una y se propuso ayudar en una causa solidaria. Así en 2013 conoció el proyecto “Albergo Ético” (Hotel Ético), surgido de un restaurante con un trabajador con síndrome de Down. Sus dueños buscaban generar un hotel donde ellos pudieran trabajar y ganar independencia

De esa forma surgió “Vagabondo per il Mondo“, el viaje de Dagna que difunde el proyecto y que es esponsoreado por café Lavazza.  “Mi sueño es que en cada lugar donde pase haya un sistema de estos. Uno o más, lo más importante es el primero“, explica antes de aclarar que “va mucho más allá de la inclusión laboral. Es formar a la persona para que evolucione y pueda ser independiente“.

Su viaje además busca generar algo concreto y por eso se reúne con padres, fundaciones y personas interesadas en adoptar la idea de capacitar a las personas con síndrome de Down. Esto le ha hecho extender el viaje más de lo pensado ya que disfruta de compartir con las personas y no tiene problema en hospedarse en casas de familia. 

El itinerario fue desafiante desde un principio, al comenzar en Etiopía y cruzar por tierra 7 países hasta Sudáfrica. De allí fue a Brasil y pasó por Argentina, Uruguay y Paraguay. Ahora irá hacia el norte desde Chile hasta Canadá; viajará a Australia y de allí le quedará un largo camino por el Sudeste Asiático y Oriente Medio. De todas formas también ha regresado a Italia como para conocer el hotel que se inauguró en Asti, Piamonte. 

El 18 de marzo Mauro llegó a Mendoza. Asegura al hablar con la prensa local: “Las personas con síndrome de Down no saben qué es el mal, son amor puro. Mientas más se las incluya, más amor habrá en las sociedades”, reflexiona el viajero. 

El itinerario que Mauro Dagna ya ha recorrido está detallado en el sitio web www.vagabondoperilmondo.com. También puede buscarse en Facebook, donde aparecen varias fotos de la travesía. Su correo de contacto es mauro@vagabondoperilmondo.com