“Capto el momento”. Con esta frase sencilla, Peter Bauza resume una profunda experiencia de un año medio de trabajo en todo África, andando lugares desconocidos no sólo para él sino para el gran público que anda el continente negro con ojo de turista. El de Bauza es el ejercicio de la mirada a altos decibeles, poniendo el ojo más allá de lo que pueda captar la lente: así pudo meterse en lo más profundo de las personas que visitó y conoció en Uganda. De esa movilizante experiencia extrajo 25 imágenes que ahora presenta. 

“Busco documentar una vida normal en africa sin necesidades de high tech, un mundo sin celulares y compus. Resulta la pregunta, ¿es posible? Sí, en Africa en los lugares fuera de las cuidades, es posible. Yo busco provocar una profunda y compleja reflexion. Este trabajo es especial para mí, ya que tiene también un caráter educativo. Espero poder transmitir cómo es la vida de los niños africanos en su cotidianeidad”, dice Peter Bauza, el hoombre que 

Este extracto en la muestra esta dividida en 4 secciones: el trabajo (cada niño tiene obligaciones diarias), la educación (los niños cuentan con escuelas rurales básicas), el juego (que no está reducido a la computadora, la tablet y el smartphone) y la esperanza, la fe (la religion tiene un lugar importante en esta sociedad).

¿Por qué Uganda? “Trabajé en un proyecto humanitario y de ayuda para una empresa y esto me hizo profundizar mis conocimientos sobre Uganda, su gente, su hábitat, sus problemas y sus desafios. Esto me dio la oportunidad de llegar al más de allá de Uganda”, explica Peter, que tras vivir varios años en la Argentina, partió hacia Brasil, donde actualmente reside.

La muestra se llama “Emiti Emito. Children of Earth” y tiene la curadoría de Virginia Fabri (directora del departamento de fotografia del Centro Cultural Borges). La clave solidaria de la muestra es que fue donada al colegio Goethe, quien cuenta con un grupo de chicos dedicado a ayudar a los mas necesitados. La venta de estas obras está destinado para este fin.

-¿Como puede describirnos la experiencia de fotografiar en un lugar tan remoto, lejano y extremo?

-Realmente es una bendicion poder fotografiar en estos lugares lejanos y extremos. Poder captar y documentar estos momentos únicos es muy especial para mí. Trabajé en blanco y negro con el fin de no perder el foco del tema, probablemente profundizando ciertas necesidades pero tambien una realidad. Después de fotografiar/documentar estos temas tan profundos aprendi a apreciar más mi vida tan cómoda y a desprenderme más del pensamiento material, que tenemos todos de alguna manera.

-Se siente particularmente atraído por la cultura africana, pero tiene planeado algún trabajo en otro continente? Que lugares del mapa le llaman la atención y porque?

Si, despues de una viaje de casi 7500 kilómetros por Africa hace unos años (resultado que llevó a una muestra de tres meses en el Centro Cultural Borges, del Este al Oeste, África) he empezado a amar este continente, con más de 50 países, culturas e idiomas. Trabajé allí durante un año y medio y eso me abrió los ojos. Despues de ver, sentir, experimentar África tan de cerca, mi vida y mi punto de vista cambiaron totalmente. Es imposible borrar ciertas imágenes. Sin ninguna duda, regresaré a África. Existe un dicho en África: “Pisás una vez tierra africana y siempre tendrás necesidades de regresar”. Es cierto eso porque tiene algo mágico ese lugar.

-¿Tiene algún recuerdo que haya marcado su experiencia en Uganda? Algunos de esos tantos momentos que desee compartir y que no haya podido fotografiar…

-Estando en el norte de Uganda y viendo mutilados, personas afectadas por 20 años de guerra, buscando aun hoy ayuda por todas las entidades. Eso me llevó a apadrinar cuatro niños con el fin de darles la chance de tener una vida mejor. Ellos están en una escuela en la que viven y ojala puedan terminar el bachiller. Ver tanta necesidad lleva a querer ayudar a todo el mundo, pero es imposible. Además, con el Rotary, en Mukone, Uganda, estamos terminando una escuela primaria para unos 200 nenes. Ya tenemos los bancos. Falta poco.

Pero el trabajo de Peter no termina. Todo lo contrario. Viene de hacer un trabajo sobre mujeres boxeadores en los slums en Uganda, que publicó la revista Paris Match. “Mujas mujeres boxean sólo porla comida”, dice. Tiene, además, un proyecto en terminacion: un foto-documental relacionado con los efectos de la guerra en Uganda.Allí habla sobre sobre Joseph Kony, el Lord of the resistence army (LRA), que secuestró muchas personas, especialmente niños, para obligarlos a ser soldados, en una guerra que mantuvo por 20 años con el gobierno oficial. “Muchos mutilados viven hoy en profundas pobrezas, sin llegar a cubrir muchas veces sus necesidades basicas”, revela Bauza. Tiene listo también un trabajo sobre la vida de la favelas de Río de Janeiro, en donde demuestra que la gente de forma “normal”.

Más información

“Emito, emito…Children of Earth” en la escuela Goethe Schule