El modelo de Joe Lewis, de cerrar los caminos de libre acceso para llegar a territorios naturales tiene un antecedente en Villa La Angostura donde los propietarios del barrio cerrado Cumelén -sitio que elige el presidente Macri para vacacionar- han cerrado la única vía de acceso municipal para acceder a Bahía Bustillo.

Son siete kilómetros que históricamente usaban los vecinos de la Angostura para llegar hasta la Bahía Bustillo, pero que hoy se hallan cerrados al libre tránsito, sólo pueden usar ese camino los propietarios o autorizados que ellos designen, que tengan una propiedad en el Country Cumalén. El dato menor es que no hay ninguna ordenanza en donde el Municipio se halla desprendido de su competencia en ese camino. Para la ley, sigue siendo un camino municipal, es decir, de libre acceso. La realidad es que los exclusivos dueños de las casas del barrio cerrado no quieren que su paz se vea interrumpida por caminantes o visitantes.

El Barrio Cumelén tiene miembros con familias de apellidos “ilustres” para nuestra realidad. Allí pasa sus vacaciones el Presidente Macri con su familia, pero también tienen casas amigos del primer mandatario como Carlos Miguens, Nicolás y Luis Caputo, el titular de Parques Nacionales Eugenio Breard, y empresarios como Enrique Pescarmona, entre otros. Se trata de un barrio cerrado exclusivo, pero que está ubicado sobre la margen de un camino que es municipal. La Administración del barrio siempre ha realizado importantes aportes a la Municipalidad, para de alguna manera compensar el bloqueo ilegal del camino.

Una investigación hecha por el Diario Río Negro comprobó que es imposible acceder a Bahía Bustillo, a pesar de que en el año 1998 la Municipalidad intimó al country a liberar el acceso, pero en 2001 y gracias a un convenio celebrado con el ex intendente Roberto Cacault donde se comprometía antes las autoridades del country a desistir de realizar acciones judiciales contra ellos, se establecen las normas vigentes de uso de ese camino y del predio donde se asiente el barrio. A pesar de que en ningún lugar está escrito que el camino municipal sea de uso exclusivo para los vecinos del barrio cerrado, nadie puede pasar, hoy personal de seguridad prohíbe el libre ingreso por al camino que traslada a Bahía Bustillo.

El convenio que en su momento firmó el Municipio con el Country Club de Cumelén, establece que este último “solicita la atribución de controlar el ingreso y salida de personas, cargas y vehículos al club. Que, esta solicitud de cerramiento y el consiguiente control de accesos no implica cercenar el derecho de libre circulación de los particulares, garantizándose el poder de policía del municipio, provincia o Nación, asegurando otros derechos como el de la seguridad, privacidad, intimidad y la libertad ambulatoria y de circulación” Lo que dice en el papel no se relaciona con la forma de actuar del club. El convenio sólo se usa en beneficio del country.

La realidad es que no sólo los turistas que llegan al lugar no pueden ingresar, sino los propios residentes son los que han perdido un espacio de recreación muy importante. Un dato llamativo es en el convenio estipula que “a cambio de cercar el área y el control de acceso, Cumelén se compromete al cuidado de las calles, recolección de residuos y mantenimiento de los cercos y espacios verdes internos, sin modificación en el sistema tributario municipal”. La deuda que tiene el country con el fisco municipal asciende al millón de pesos.