El gobernador Juan Schiaretti parece no oír la voz de su pueblo, luego de cuatro multitudinarias marchas que se realizaron en la provincia, el clamor popular es uno: el poder ciudadano quiere que se archive la modificación que el gobierno pretende hacer a la Ley de Bosques. “No queremos perder un árbol más”, es una de las consignas de la marcha que este miércoles se llevará a cabo en Córdoba.

Los números hablan por sí solos: el 96% de los bosques nativos de Córdoba ya se han eliminado. De las 12 millones de hectáreas que había hoy sólo quedan 500.000. Las consecuencias son directas y claras: aludes e inundaciones. Cada vez con mayor frecuencia los pueblos del interior cordobés sufren crecidas que dejan millonarios costos y lo que es peor: la calidad de la tierra disminuye por el avance de la frontera sojera y el uso de agrotóxicos.

Para favorecer la industria maderera, la ganadería y el negocio inmobiliario, el gobierno provincial impulsó el año pasado una modificación a Ley de Bosques para quitarle el estado de zona roja (tierra protegida) a un amplio sector de bosque nativo para que pueda volcarse al sector productivo privado en detrimento de los servicios ambientales del bosque. La modificación quiso ser aprobada sin debate y las organizaciones ambientalistas y vecinos de Córdoba se opusieron desde el primer momento.

Cuando el rechazo popular llegaba directamente al gobernador, el Ejecutivo decidió frenar el proyecto. El gobierno de Juan Schiaretti intenta por todos los medios suspender toda propuesta de participación ciudadana que involucre un retroceso en su afán por aprobar su polémica modificación que tiene un contundente rechazo popular. La Coordinadora en Defensa del Bosque Nativo de Córdoba, formada por un centenar de organizaciones, informó que la marcha partirá este miércoles a las 17 desde Colón y Cañada, en la zona centro de la ciudad de Córdoba.

“Después de seis meses de la primer marcha, el 28 de diciembre, después de tres marchas incluyendo una en Cosquín, llegamos a esta instancia de convocar a una cuarta marcha debido a que no se llevó adelante algo fundamental, que es lo que estamos reclamando: Un proceso participativo para que las organizaciones, la ciudadanía y la sociedad toda tengan información y un proceso transparente, la posibilidad de tener voz y poder decidir”, comentó al Diario Izquierda, Cristian Schneider, integrante de la Coordinadora.

“La situación es muy grave, ya sabemos lo que se pone en riesgo”, concluyó el ambientalista. Todos los defensores del bosque nativo cordobés ya saben dónde encontrarse para volver a decir por quinta vez que no, que el bosque nativo no se negocia.