El 30 por ciento de la madera que se usa en un aserradero se quema, este enorme volumen de material orgánico totalmente reutilizable no se recicla, este fue el disparador para que dos hermanas guatemaltecas decidieran emprender una idea con el fin de darle utilidad a toda esa madera que desechan los aserraderos, así nació Wäch, una pyme que elabora antejos con marcos de madera reciclada.

Gisela y Jackeline Ramirez viven en Guatemala y desde hace algunos años querían hacer una empresa que mezclara el diseño con materiales reciclados. Supieron que había mucha madera para usar y pensaron en un elemento que todo el mundo usa: los anteojos.

Preocupadas para darle utilidad al deshecho de los aserraderos hicieron los diseños y contrataron a tres artesanos para que llevaran a la práctica estas creaciones. Pero quisieron ir más allá y también ellas aprendieron el oficio de modelar la madera. Usan roble, palo blanco y cedro. Cada anteojo es hecho de forma manual, los cortes, las limadas y las formas, todo está hecho a mano.

Wäch es una voz indígena guatemalteca que significa ojo. Ellas, gracias a un elemento natural ayudan a las personas a ver mejor. La empresa cumplió tres años estos días y ya van recibiendo pedidos de muchas partes del mundo. Las ideas sustentables tienen cada vez más lugar en el marcado y aceptación en el gusto de la población.