El pueblo wichi quiere recuperar su pasado y reclama al Museo de La Plata por la restitución de restos óseos de tres miembros ancestrales que descansan en los depósitos de la institución platense que durante años exhibió esqueletos de indígenas asesinados o muertos en cautiverio.

La niyat wichi (autoridad) y defensora de los derechos de las mujeres originarias, Octorina Zamora reclamó al Museo de la Plata por la pronta y urgente restitución de restos de tres miembros de la comunidad. Se trata de un esqueleto catalogado con el número 1773, perteneciente a un wichi asesinado por el Ejército del Coronel Fontana en 1881, que fue llevado por el naturalista Carlos Spegazzini al Museo platense.

Se reclama también los restos catalogados con el número 1774, que pertenecieron a un wichi asesinado en 1906 en el Ingenio La Esperanza. El cuerpo fue desenterrado por el médico del ingenio William Patterson para dárselo a su colega Roberto Lehmann Nitsche, que lo llevó al Museo platense para su exposición. Finalmente la comunidad wichi reclama la restitución del cerebro de un cacique de 40 años, catalogado bajo el número 6847, asesinado el 11 de julio de 1921. 

En 1994, con la última reforma de la Constitución Nacional, se incorpora el artículo 74, inc.17. donde se reconoce la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas del país. Esto implica que el Estado Nacional asume la responsabilidad de garantizar el respeto por su identidad y el derecho a una educación bilingüe e intercultural.  A las comunidades de pueblos originarios se les reconoce además la personería jurídica, así como la posesión y propiedad comunitarias de las tierras que venían ocupando tradicionalmente. La ley aún no tiene correlación en la realidad, y los pueblos originarios continúan siendo perseguidos, sus tierras usurpadas y con respecto a los wichis, sus mujeres ultrajadas.

Octorina Zamora explica proclama: “Nuestros antepasados tienen que volver a su tierra, ellos eran y son gente que deben cumplir su ciclo de vida, nacer, crecer, morir y descansar en su territorio, si no el alma no descansa. Ellos, espiritualmente, están sufriendo”. Dentro de unos días se festejerá el Bicentenario, al respeco Zamora llamó a la reflexión: “No se puede hablar de libertad si tenemos prisioneros a gente en un museo del Estado”