Las líneas 12, 34, 39 y 59 contarán con dos vehículos eléctricos cada una. La presentación de las dos primeras unidades que ya comenzaron a circular en Buenos Aires como una prueba piloto estuvo a cargo del ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, y el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, acompañados por el secretario de Gobierno de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Sergio Bergman.

La experiencia piloto será de algunos meses para analizar la viabilidad técnica integral de esta nueva forma de movilidad porteña, así como sus aspectos operativos, económicos y ambientales. Los resultados finales serán evaluados junto al Banco de Desarrollo para Latinoamérica (CAF), y constituyen una herramienta clave para la adopción de un plan a escala en el Área Metropolitana de Buenos Aires que, con unos 18.000 colectivos, tiene una de las flotas más grandes de la región.

“Fundamentalmente esta iniciativa inaugura un nuevo paradigma de cuidado de la calidad del aire y la salud de la gente que es parte de la sustentabilidad”, expresó Bergman.

Por su parte, el jefe de Gobierno sostuvo que este tipo de transporte “cuida el ambiente” y “hace menos ruido”, y señaló que “la polución auditiva también es un tema importante donde el transporte público juega un rol”.

Néstor Palleiro, uno de los técnicos a cargo de la evaluación en la Línea 59, detalló que los colectivos de la prueba piloto se cargarán durante la noche en la cabecera de la empresa, junto a la Estación Buenos Aires del ferrocarril Belgrano Sur, y podrán recorrer, con todas sus luces encendidas y el aire acondicionado, hasta 240 kilómetros.

Lo más importante es que cuando las baterías hayan consumido el 10 por ciento de su capacidad, comienzan a regenerarse a partir de la utilización de los frenos, que promueven una reversa en los motores que genera electricidad que acumularán y repondrán en las baterías“, indicó el técnico.

Otra de las características de estas unidades, es que “son absolutamente silenciosas, a punto tal que “no nos damos cuenta cuando están encendidas“, dijo Luis Sánchez, uno de los choferes que conduce una de las unidades piloto. Respecto a esto, Palleiro advirtió que están estudiando “colocarles sensores para advertir a las personas, porque la gente está acostumbrada a escuchar a los colectivos antes de cruzar la calle.”

En cuanto a los beneficios en el mantenimiento de estos coches, destacó que “no necesitan cambio de aceite, no llevan correas de distribución y no requieren carga constante de combustible. Si bien su costo inicial es superior a los de los colectivos convencionales, a largo plazo terminan amortizados y resultan más económicos”.

En cuanto a la carga de energía, demanda entre dos y tres horas hasta alcanzar su punto máximo. Las dos unidades iniciaron sus operaciones en la línea 59 que une Barracas con la zona norte del conurbano, y estarán operativas todos los días entre las 5 y las 23, realizando el mismo recorrido que los otros coches de la empresa.