Otra forma de construcción y fundamentalmente otra manera, más natural y ecológica de educación son posibles. En Uruguay la Escuela Rural 294 en Jaureguiberry, un pueblo de 400 habitantes ya lo puede comprobar todos los días, la primera escuela ecosustentable de América del Sur comenzó a dar clases.

El establecimiento educativo se hizo através del crowdfounding, y siguiendo el modelo construcción del Arquitecto estadounidense Michael Reynolds, quien basa su diseño en metodos ecológicos y usando material de deshecho y adobe. Su método se conoce como Earthship Biotecture.

La construcción se hizo posible gracias a la ayuda de 200 voluntarios de todo el mundo que no sólo pusieron dinero sino tiempo para llevar adelante este sueño verde que demandó dos meses de intenso trabajo. 

“Mucho de los colaboradores viajaron para aprender el método constructivo de Earthship, asegurando la posibilidad de replicar esta experiencia en otras partes de nuestro país y la región”, indicó uno de los responsables de la ONG Tagma, quienes fueron los responsables de la idea y de transformar a un pequeño pueblo en una comunidad con una escuela de vanguardia ecológica.

Michael Reynolds vive en Taos, New México, y allí desarrolló su arquitectura eco sustentable. La idea es que la casa sea amigable con la naturaleza y que responda a todas las necesidades del ser humano, usando los beneficios del entorno natural, bajo este premisa fundó su propia comunidad en Taos en un paraje que se llama Cielito Lindo. Las casas de Reynolds tienen una relación armoniosa e inteligente con la naturaleza. 

“Sin renunciar al confort y mejorando la calidad de vida”, estas construcciones son un desafio para el sistema.  Sus edificaciones están diseñadas para generar energía eléctrica, calefacción, agua corriente y alimentos orgánicos, en tanto que para su construcción se reutilizan diversos desechos como neumáticos, latas y botellas.

La ONG Tagma, integrada por técnicos, profesionales y amantes de la naturaleza trabajan de forma voluntaria “con la misión de construir y habitar el mundo de formas más sostenibles, en una lógica de intercambio con la naturaleza que se traduce en mejor calidad de vida. Nuestro objetivo con este proyecto fue impulsar e implementar un modelo de escuela cuyo corazón sea un edificio autosustentable, que minimice costos operativos y facilite aprendizajes significativos sobre innovación y sustentabilidad para toda la comunidad”