Un laboratorio argentino desarrolló una goma de mascar que contribuye a controlar el apetito. Se llaman Lisopresol y se trata de chicles elaborados con extracto de café verde, con ingredientes de origen natural, que baja el nivel de ansiedad por comer y ayuda a reducir los episodios de exceso de ingesta y alimentación desordenada.

Así lo explica Marcos Mayer, doctor e investigador del Conicet, que participó en su desarrollo: “El mecanismo de acción del extracto de café verde favorece la síntesis de péptidos inwwwinales con acción saciógena (de saciedad). Estos péptidos son sustancias químicas propias del organismo que actúan a diferentes niveles controlando el apetito e incrementando la sensación de saciedad entre comidas, lo que contribuye a mejorar la adherencia a los tratamientos nutricionales”.

Desde el laboratorio Elea, el desarrollador y comercializador de este producto, dijeron que el chicle también induce a una mejora en el metabolismo de las grasas y la absorción de los azúcares (interviniendo de este modo en el mecanismo del hambre), disminuyendo la glucemia después de las comidas y mejorando la acción de la insulina.

El extracto de café verde es el original ingrediente de este chicle. Se trata de un derivado de los granos de café sin procesar, descafeinados, con un alto contenido de ácido clorogénico, que colabora con el control del apetito, la reducción del consumo de calorías y el mantenimiento de un peso saludable. El nuevo chicle es un suplemento dietario de libre venta en farmacias.

El extracto de café verde utilizado es de origen francés y se combina con conocidos ingredientes naturales como Garcinia Cambogia, entre otros. Su consumo debe acompañar un cambio de hábito que incluya un plan de alimentación saludable y un programa de actividad física adecuado.

La recomendación es masticar uno o dos chicles durante 15 minutos, dos o tres veces por día, hasta seis chicles diarios. Se puede consumir en cualquier momento, especialmente cuando se sienta tentación fuera de los horarios de comidas e incluso antes de una comida, para evitar la tentación del pan o después, para evitar el postre. También pueden consumirlo fumadores en tratamiento de cesación tabáquica.
 
La importancia de este avance está acá: según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el sobrepeso y la obesidad afectarán a 2,3 mil millones de personas en el mundo en el año 2015. Estos factores aumentan el riesgo de desarrollar hipertensión y diabetes, entre otras consecuencias perjudiciales para la salud. “Los datos de la OMS presentan un desafío a la comunidad científica para identificar nuevos tratamientos que sean efectivos en el control del peso”, opina Marcos Mayer. “Más del 50 por ciento de los argentinos tiene problemas de sobrepeso y obesidad, de allí que la aparición de nuevas opciones con una forma de administración tan sencilla como un chicle son sumamente interesantes”, agregó el médico especialista en nutrición.

 

El tema es que, en muchos casos, la obesidad también deriva de una alimentación deficiente. Y lo bueno de todas las innovaciones con una aplilcación directa sobre las personas, es que resulten accesibles para todos los estratos sociales, algo que no siempre está ganatizado.

El mismo laboratorio Elea Lisopresol comprimidos en 2012, una pastilla con un exclusivo ingrediente que contribuye a reducir el peso, reconocido en Europa por su innovación. Extraído mediante sofisticados procedimientos a partir de fuentes marinas de la bretaña francesa, contribuye además a reducir la absorción de grasas y carbohidratos, y generar saciedad.
 
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