Como es política de su oficina de prensa, YPF negó el derrame que este semana produjo en uno de sus pozos en Cañadón Amarillo, en cercanías de Malargüe (Mendoza). La Comunidad Mapuche Lof Tremunko denunció que el derrame afectó a la flora y fauna del lugar y que hay pasto empetrolado en lugares de pastoreo. Temen que podría llegar al Río Colorado.

Según difunde el diario Izquierda, el derrame tendría por lo menos dos días, “Aparentemente hubo una explosión, y después una salida de petroleo. En las fotos se ve una válvula roja, es decir que a abarcado a una tubería” declaró al medio Gabriel Jofre, miembro de la comunidad.

La situación es muy grave. YPF ha minimizado el derrame. La zona es de los yacimientos más importantes que hay acá, está lleno de bases”, hay un cauce de un río cercano al área donde se produjo el derrame que desemboca en el Río Colorado, “ese cauce va directo al río Colorado, si continúan las condiciones del clima como están y llega a llover, van a provocar un desastre porque eso va directo al río Colorado”, aclaró Jofre.

La zona del derrame está en el límite con la provincia de Neuquén, lo único que salió a aclarar YPF es que el petróleo no había llegado al río, y que estaban haciendo los trabajos de remediación. Los miembros de la Comunidad Mapuche que tienen que lidiar con el petróleo conocen la realidad. “No hay remediación, ni un cinturón de seguridad en el predio, ni vehículos trabajando alrededor”

Como estos pozos se hallan dentro del yacimiento de Vaca Muerta, las autoridades neuquinas tienen militarizada su frontera. La Gendarmería Nacional vigila las tierras para que los mapuches ni ninguna otra persona ajena a la industria petrolera impida el paso de maquinaria y vehículos a la zona de pozos.