Cuando se suponía que nada peor podía pasar, la Dirección del zoológico informó ayer la muerte de una llama, por lo cual ya son once los animales del establecimiento provincial fallecidos en el lapso de ocho días (tres llamas y ocho ciervos de diferentes especies).

Este espécimen fue hallado por el personal del Zoo en la mañana del lunes descompensado, por lo cual fue asistido inmediatamente por los veterinarios del complejo, quienes anoche indicaron que se encontraba estable. Sin embargo, este martes su estado empeoró y perdió su vida cerca del mediodía.

La ola de muertes en el zoológico mantiene en vilo a las autoridades, que continúan a la espera de los resultados de las necropsias, para llevar a cabo una investigación exhaustiva de las causas del fallecimiento de los animales.

En cuanto a la seguridad, se ordenó el aumento de vigilancia nocturna con refuerzos de personal policial, y el incremento de las frecuencias de vigilancia del personal de seguridad, especialmente en los sectores afectados.

Mientras se realiza la investigación, el paseo continuará con sus puertas cerradas y con la prohibición de acceso a toda persona ajena a las actividades que se están desarrollando, para no entorpecer la investigación.

El lunes 21, se registró en el zoológico la muerte de seis ejemplares de cérvidos: dos gamos blancos, dos gamos pintados, un ciervo colorado y un ciervo axis. Los cuidadores habían detectado a estos animales en estado de descompensación y dieron aviso al personal veterinario, que no tuvo tiempo de actuar, dado que los animales fallecieron rápidamente.

El miércoles 23, a pesar de la inspección de los fardos de pasto entregados, los empleados del Zoo detectaron tres nuevos animales descompensados, dos ciervos colorados y una llama. Como en los casos anteriores, la muerte de dos de ellos, una llama y un ciervo, se produjo abruptamente. El otro ciervo afectado logró ser recuperado y se encuentra estable y en observación. Por la tarde, se observaron, dos llamas en estado de descompensación, que murieron en forma abrupta.

En todos los casos, la sintomatología es coincidente y las muertes se registraron a pocas horas de recibir el alimento. Nuevamente se ordenó el retiro inmediato de todo el pasto remanente en los recintos de todos los rumiantes, para evitar posibles nuevas muertes y se realizaron las necropsias correspondientes y la toma de muestras de tejidos para histopatologías.

Hasta el día domingo 27 y luego de revisar minuciosamente los 600 fardos de pasto que fueron entregados para alimentar a los rumiantes, desde el miércoles a la fecha, no se ha encontrado rastro alguno de uno de los posibles causantes de estas muertes repentinas. Sin embargo, se complementarán los análisis enviando muestras de fardos sin entregar todavía, a laboratorios especializados para evaluar la posible presencia de agrotóxicos u hongos en los mismos.