Por Matilde Moyano

Tres sorbos, uno largo o una copita entera, pero siempre en ayunas. El ritual de la caña con ruda tiene cada vez más adeptos, aunque pertenece a la cultura del NEA, donde “el carácter fatídico de agosto se manifiesta con las epidemias y enfermedades. Es el mes de mayor cantidad de males y muertes repentinas; similares ideas se extienden por el Paraguay“, explican Pastor Arenas y Guido Galafassi en su libro ‘La Ruda (Ruta chalepensis L. -Rutaceae-) en la Medicina Folclórica del Norte Argentino’.

Los autores diferencian al NOA (noroeste argentino), donde “la problemática se centra en la peligrosidad de la Pachamama o Madre Tierra durante todo el mes”, razón por la cual se le ofrece una ceremoniapara lograr una provisión adecuada de agua y alimentos, protección para los animales, para la salud de las personas y preservar de daños el espacio habitado”.

Antiespamódica, antivenenosa, anticonvulsiva, antiséptica, contra las dificultades para respirar, la ciática, enfermedades oftalmológicas y renales, son algunas de las cualidades de esta planta medicinal que también es utilizada en rituales y ceremonias para curar enfermedades ocasionadas por causas sobrenaturales.

Lo cierto es que la ruda es una hierba originaria del Mediterráneo, introducida en América tras la conquista española. Fue uno de los medicamentos privilegiados en la antigüedad. Sus cualidades medicinales fueron reseñadas por los más antiguos autores en esta materia como Hipócritas, Plinio y Dioscórides”, indica la citada investigación, que halló que muchos de los usos que se le daba a esta poderosa hierba en la antigüedad -así como también en la España de la época colonial- fueron adoptados en nuestro país: “Es probable que esta planta haya sido incorporada tempranamente en la farmacopea del Río de la Plata. Los jesuitas han mencionado a la ruda como parte integrante de los remedios utilizados, y también dejaron constancia de que crecía espontáneamente e la zona”, documenta la publicación.

Para poder realizar este ritual hay que tener en cuenta que se debe dejar macerando las hojas o ramas de ruda (macho) junto a la caña -o licor de caña-, con al menos un mes de anticipación. Asimismo, la tradición permite a quienes no puedan tomar hoy, hacerlo hasta el 15 de agosto, siempre y cuando alguien que sí haya tomado les convide.

Foto: Matilde Moyano