Los animales fueron trasladados por personal de la Fundación Tekove Mymba y el acompañamiento de agentes del parque faunístico Yastay de la capital riojana, que cambió el paradigma del antiguo zoológico y se configuró como un centro de rescate.

Por tal motivo -explican desde el Ministerio de Ambiente- se procura que algunos animales que aún permanecen en el establecimiento tengan mejores condiciones, tal como se decidió con estos ejemplares.

Los 11 ciervos damas no serán liberados, sino que fueron trasladados al mencionado santuario, separados por sexo (para evitar su reproducción), y alojados en dos grandes recintos de 10 y 15 hectáreas respectivamente, ello por tratarse de una especie exótica, que pueden transformarse en invasoras como ciertas plantas, animales o microorganismos que fueron trasladadas más allá de sus límites naturales de distribución y consiguieron establecerse y avanzar de manera espontánea en los nuevos ambientes donde se introdujeron, causando impactos severos sobre la biodiversidad, la economía y la salud.

El traslado incluyó a una burra, llamada Pancha, que fue sometida y maltratada los últimos 20 años como tracción a sangre, con cargas superiores a las que podía mover. La misma fue intervenida judicialmente por maltrato animal y una vez rescatada fue rehabilitada en Yastay. Si bien la especie no se encontraría comprendida en los términos de la Ley n.° 22421, en pos del bienestar del animal fue llevada al mismo santuario que también fue constituido como depositario judicial para equinos y animales utilizados para tracción a sangre.