Durante hoy y mañana, las comunidades originarias ranqueles de gran parte de nuestra provincia celebrarán el año nuevo aborigen. Como lo hacen en forma tradicional, las ceremonias trascurrirán en el paraje Leuvucó, donde se encuentran los restos del cacique Mariano Rosas, con muchos descendientes directos en General Acha. “Es el lugar convocante, por ser el lugar de origen de Mariano Rosas”, recalcó, el lonco de la Comunidad Panguitruz Gner, Miguel Sotero Patiño.

Afirmó además que desde nuestra ciudad parte hoy un vehículo de transporte de pasajeros con un cupo para doce personas, inclusive miembros de la agrupación Ñancufil Calderón. Lo hará a las 9 en dirección a Santa Rosa, donde hará una parada para sumar a una delegación, lo mismo que en Toay, durante el trayecto hacia Leuvucó.
Del norte, habrá otra delegación que parte desde Parera, por lugares como Rancul y Realicó.

“A las doce de la noche se prende el fuego sagrado, que hace vigilia hasta el otro día (por el martes) al amanecer. Cuando sale el sol, se hacen las rogativas ante el re hue que es el lugar sagrado y cada uno como dirigente o integrante puede expresarse y agradecer o hacer peticiones”.

Sotero Patiño anticipó que será portador de un reconocimiento para que el ranquelismo permanezca unido. “Cuando un grupo está unido, esa unión hace la fuerza. La petición es para que siga así, con un agradecimiento por seguir permitiéndonos estar y continuar con el tema aborigen, que aparte que es apasionante. Es una necesidad que tenemos, una vez que logremos la personería jurídica, que está muy a punto de salir adelante”, sostuvo.

Las ceremonias del We Tripantu comienzan hoy con la reunión de todas las comunidades como asimismo a quienes deseen asistir al encuentro para acompañar el ritual del año nuevo ranquel.

Patiño explicó que el protocolo se hará en la forma habitual de estos encuentros. Desde el arribo de las delegaciones y especialmente durante la tarde. Participa mucha gente de Buenos Aires, y poblaciones sureñas de Mendoza, San Luis y Córdoba, con gente de los límites hasta Río Cuarto, ya que han venido al reconcomiendo a Germán Canhué.

Leuvucó es la parte de los aborígenes con dos hectáreas. Es el espacio físico donde está el mausoleo del cacique Mariano Rosas. “Pero además queda un amplio espacio donde la Provincia en la época de (el gobernador, Carlos) Verna se había aprobado un proyecto para que se provea la electricidad, hacer la instalación como también un SUM y creo que en el proyecto existía un lugar para un cuidador y convertirlo en una población y no un lugar desértico”, concluyó.