La región de las yungas se extiende en el este de la provincia de Jujuy se caracteriza por la presencia de selvas de montaña o “nuboselvas”, y alberga más de 200 especies de árboles, 100 especies de mamíferos, 500 de aves y más de 30 clases de anfibios, muchas de las cuales se encuentran en peligro de extinción.

El Parque Nacional Calilegua es un sector de esta selva que abarca una superficie de 76.000 hectáreas. Nelson Valiente, el guardaparque del lugar, aseguró a Télam que son constantes los operativos para combatir a los cazadores furtivos: “Hay muchas personas que cazan especies sólo por el hecho de cazar y tener la cabeza del animal colgada en la pared, de estos abundan últimamente y los patrullajes son constantes“.

Las características de los terrenos de las yungas hace que sea muy difícil advertir y prevenir estos ataques, ya que hay sectores en que la selva es muy espesa y los senderos son muy angostos.

En las yungas jujeñas habitan especies en peligro de extinción en la Argentina como el yaguareté o tigre americano, el tapir americano, la medusa boliviana (una variedad de rana), el yacaré overo, el mono caí y el colibrí grande, entre otras.

Los cazadores aprovechan la frondosidad de las yungas para adentrarse en el terreno y cazar aves y en menor medida mamíferos, esto es algo que sucede casi todos los días, y creció en paralelo con la gran cantidad de personas, entre 12 y 14.000 por año que visitan el Parque“, explicó.

Valiente detalló que las yungas ya de por sí están amenazadas por los desmontes que realizan empresas agrícolas, también se ven afectadas por la gran cantidad de desperdicios que arroja la gente en forma desaprensiva, lo cual pueden ser ingeridos por los animales.

El guardaparque puso especial énfasis en un episodio en el que, advertido por vecinos y turistas, descubrió camiones atmosféricos que vertían sus contenidos en un sector de las yungas y “lo más grave es que esos camiones no eran de una empresa privada sino de un municipio cercano”.

Aquí también conviven diferentes grupos de pobladores originarios por lo que también el sitio congrega a la mayor multiplicidad étnica de la Argentina. Las yungas son el hogar de kollas, chané, ocloyas, wichis y guaraníes, quienes en todo momento bregan por el cuidado de su hábitat natural.