La Asamblea “Jáchal no se toca” contrató al experto hidrogeólogo estadounidense Robert Moran, quien este martes llegó al país, para analizar la magnitud de la contaminación producida como consecuencia del derrame de cianuro en la empresa que Barrick Gold tiene en Veladero, San Juan.

Virginia Carpio, hidróloga e integrante de la entidad, en declaraciones radiales al programa GPS, sostuvo que “no hay idea de las consecuencias que puede traer este desastre” y advirtió que la contaminación no será sólo un tema de San Juan, sino que atravesaría varias provincias hasta llegar al río Colorado.

“El emprendimiento afecta la cuenca del río Jáchal, que es el resultado de los afluentes de la cordillera, en dónde sucedió el derrame. Es una cuenca endorreica, por lo tanto, todos sus afluentes terminan en un cause principal. Luego, sigue su curso hasta el Atlántico. La contaminación llega hasta el Desaguadero y ahí atraviesa distintas provincias, como San Juan, San Luis, Mendoza, parte de la Pampa y Sur de Buenos Aires, hasta llegar al río Colorado, en Río Negro”, explicó la mujer.

Agregó que, además, hay que tener en cuenta los ríos que se desprenden de la cuenca principal; por lo que opinó que “el humano está haciendo demasiado exterminio con la naturaleza y las consecuencias serán nefastas para las próximas generaciones”.

Frente a este panorama, la asamblea pide mayores controles estatales. “Le exigimos al intendente que podamos realizar un seguimiento semanal con el análisis del agua. Hay variaciones tremendas. Un sólo emprendimiento minero generó esto”, dijo Carpio.

Asimismo, contó que luego de la pericia de Delitos Ambientales de la Policía Federal, se publicó que el derrame contaminó cinco ríos de la región. Y se estima que la rotura del caño generó el derrame de cerca de un millón de litros de solución cianurada de la mina de oro ubicada en la cordillera de los Andes.