Tecnología industria nacional próxima a salir al mercado combina drones y software para realizar tratamientos a los suelos. Es producto de la interacción entre la empresa GYD, radicada en Tandil (fabricante del primer dron argentino) y Agrovisión, una firma que desarrolla softwares basados en soluciones analíticas.

A 600 metros de altura, el avión de ala fija no tripulado recorre un lote de mil hectáreas sembrado con maíz en busca de malezas. Luego de una hora de vuelo, su sensor aerotransportado –una cámara de video gopro– está en condiciones de aportar la información relevada. Ya en tierra firme, un ? software cargado en una computadora procesa el video y determina las coordenadas de ubicación de los posibles focos de malezas en el cultivo. El resultado es un mapa de prescripción que se carga en forma automática en la pulverizadora para realizar la aplicación del tratamiento en sitio específico.

Se trata de un ejemplo de inteligencia artificial cuyos precursores tomaron parte del Primer Curso de Capacitación sobre la utilización de drones con fines agrícolas, el pasado martes en el Inta Manfredi.

“Es matemática pura aplicada en la detección de patrones específicos y en base a ello desarrollar una aplicación tecnológica”, señaló Diego Pérez Roca, director de Agrovisión, una empresa con sede en la ciudad de Buenos Aires y conformada por matemáticos y profesionales informáticos. Sus desarrollos aplicados a la agricultura ya tienen iniciado el trámite para su patente a nivel global.

Fuente: La voz del campo