El jefe de Estado aseguró que “cada acto de desatención al medio ambiente es un poco más de daño que nos infringimos” y recordó cómo la pandemia y el aislamiento puso de manifiesto que “las aguas pueden ser más transparentes, el suelo más verde y el cielo más limpio“, lo que demuestra el daño que le hace el ser humano al mundo.

El acto además contó con la presencia de los ministros de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Juan Cabandié, y de Educación, Nicolás Trotta.

Esta ley “genera conciencia en las nuevas generaciones sobre la importancia de cuidar el medio ambiente“, pero además pone en cabeza del Estado y educadores la “responsabilidad de transmitir” por ejemplo que “cada árbol que se cuida es más oxígeno” que se respira, señaló Fernández.

La cuestión del medio ambiente es un problema del presente, no del futuro”, continuó, y afirmó que ese presente hay que “construirlo ya, y requiere un cambio de paradigma” de cara al desarrollo porque “exige un crecimiento igualitario, pero también que no contamine”.

La ley aborda tres ámbitos de la educación: el formal (el sistema educativo tradicional de escuelas y universidades), el no formal (organizaciones de la sociedad civil) y el informal (medios de comunicación).

El objetivo es que los estudiantes puedan adoptar un enfoque que permita comprender la interdependencia de todos los elementos que conforman e interactúan en el ambiente; el respeto y valor de la biodiversidad; la equidad; el reconocimiento de la diversidad cultural; el cuidado del patrimonio natural y cultural; y el ejercicio del derecho a un ambiente sano.