El presidente aseguró este mediodía en la residencia de Olivos que “la pandemia nos demostró lo nocivos que fuimos los seres humanos” con el medio ambiente, destacó la necesidad de avanzar en la elaboración de una Ley de Educación Ambiental y propuso también instaurar el “juramento al medio ambiente” por parte de alumnos y alumnas, con el fin de concientizar sobre esta problemática y promover el compromiso.

Además, exhortó a ser “firmes” en el cuidado del medioambiente “porque ningún negocio puede ser más importante que preservar el lugar donde vivimos”, y sostuvo que, de hacer lo contrario, “estaríamos privilegiando la rentabilidad de unos pocos en perjuicio de inmensas mayorías”.

Acompañado por el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Juan Cabandié, Fernández anunció como parte del paquete de medidas, el Plan Federal de Erradicación de Basurales a Cielo Abierto, el proyecto de Ley de Educación Ambiental -en conjunto con el Ministerio de Educación-, el traspaso del Programa Nacional de Prevención de Incendios y Manejo del Fuego al ministerio de Ambiente, y la implementación del Plan Casa Común -que procura la transformación social a través del “impulso de la agroecología, las prácticas sostenibles y las reservas naturales urbanas, viveros y áreas verdes”.

En su mensaje, el Jefe de Estado aseguró que producto de las cuarentenas impuestas, a nivel global, por la pandemia de coronavirus “mejoró la pureza del agua y del aire y salieron a las calles animales que estaban ocultos por temor a cruzarse con nosotros” y agregó que “los primeros depredadores del medio ambiente somos los seres humanos y, si somos seres inteligentes y eso nos diferencia de los animales, no podemos seguir repitiendo esta historia.

El mandatario agregó que, en caso de no atender la temática ambiental, “vamos a terminar de consumir nuestra casa común en perjuicio de los que nos sucedan, y no tenemos ningún derecho a hacer semejante cosa”. Planteó además la necesidad de “un cambio de cultura” para “amigarnos con la naturaleza” y sostuvo que “son los jóvenes los que tienen que ponerse al frente del cuidado del medio ambiente porque eso nos va a permitir tener un mejor mundo”.

El Presidente insistió con la idea de generar un nuevo paradigma que permita un desarrollo sostenible en términos medioambientales, aunque alertó que “a veces las corporaciones se vuelvan más poderosas que los países y las decisiones de la gente”.

“Vengo de una generación que ha disfrutado del mundo sin cuidarlo y que, repentinamente, se empieza a dar cuenta de que el mundo se nos está acabando tal como lo conocíamos; por lo tanto, una humanidad que no cuida al mundo, es lo mismo que alguien que no cuida su casa y su hogar”, reflexionó.

Cabandié, por su parte, explicó en el acto que “el principio de la reconstrucción y la pospandemia insta a contemplar la agenda ambiental y, para eso, es necesario tener tres elementos claros: el crecimiento económico, la justicia social y la justicia ambiental”.

Participaron también en la presentación el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; las intendentas de Quilmes, Mayra Mendoza; de Moreno, Mariel Fernández, y de Chamical (La Rioja), Dora Rodríguez; además del presidente del Consejo Federal de Medio Ambiente, Santiago Azulay; guardaparques y brigadistas de la Administración de Parques Nacionales; recuperadores urbanos de diferentes cooperativas y asociaciones; e integrantes de organizaciones de la sociedad civil, quienes contaron al Jefe de Estado sus experiencias de trabajo y militancia por el medio ambiente.

Mercedes Pombo, de la agrupación Jóvenes por el Clima, relató que “se necesita una apuesta política que considere la perspectiva ambiental como piedra angular para proteger nuestra soberanía y para alcanzar un horizonte socialmente más justo”. Luego, Matías Prol, secretario de la Alianza por el Clima, subrayó la importancia de “que la juventud y las organizaciones socioambientales, las comunidades indígenas y campesinas participen de estos proyectos de la ley de educación ambiental”.