El Ecoparque porteño está bajo la lupa de asociaciones proteccionistas de animales que entienden que la transformación que se está llevando a cabo es sólo publicitaria. La justicia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires allanó el ex zoológico, la Dirección de Fauna Silvestre y la Dirección General de Concesiones por la causa que investiga la salud de tres elefantas que hace veinte años viven en cautiverio.

En declaraciones a Página 12 el presidente de la Asociación de Funcionarios y Abogados por los derechos de los animales -quien denunció al gobierno porteño por maltrato y actos de crueldad animal- (AFADA) Dr. Pablo Boumpadre, que representa legalmente a los paquidermos, manifestó: “que el comportamiento actual de las elefantes demuestra las desastrosas condiciones que ofrece el Ecoparque”.

El allanamiento fue ordenado por el titular del Juzgado N° 30, Dr. Juan Cavallari, quien pretende de este modo conseguir información sobre el estado de salud de Mara, Kuki, y Pupi, las elefantas que hace veinte años viven en pésimas condiciones. Según expertos, al ser nacidas en distintos lugares, no pueden estar juntas. En las últimas dos décadas ha sucedido lo contrario. Las oficinas allanadas dependen del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable.

“Por esta denuncia de maltrato animal se secuestró información importante. Historias clínicas de las elefantas, informes sobre los planes de inversión  y relocalización de animales y de la infraestructura del lugar que el Ecoparque porteño nunca estuvo dispuesto a entregar. Pero además, la documentación recogida en las Direcciones como en el ex Zoológico porteño permitirá profundizar nuevas causas referidas a la desobediencia judicial y al tráfico de fauna”, afirmó Boumpadre.

La Afada viene siguiendo de cerca la transformación que el gobierno porteño ha hecho al cerrar el zoológico y convertirlo en ecoparque. Cambio que aún no se ha cristalizado en mejoras reales hacia los animales que han quedado allí en un limbo judicial y burocrático. A mediados del año pasado la Asociación denunció al gobierno comunal por “maltrato y actos de crueldad animal“, específicamente, los abogados ambientalistas entendieron que el estado de salud de la elefanta Mara presentaba signos de afecciones física y psicológicas preocupantes para su bienestar. Los tres ejemplares son de origen diferente, Mara es nacida en Asia y las otras dos en África. Por cuestiones biológicas propias de su especie no pueden estar juntas. En el ecoparque salen al aire libre un par de horas y el resto del día la pasan juntas en jaulas de cemento.

A nivel discursivo, la gente del Ecoparque demuestran buenas intenciones, pero se quedan en eso. No efectivizaron ninguna de las promesas que dijeron al asumir: siguen manteniendo a gente sospechada de maltrato animal y tráfico de fauna, no existe ningún plan de conservación de animales exóticos ni tampoco envían a la Justicia toda la información correspondiente. Es decir, si no hay una inversión real, de nada sirve la buena intención”, comenta Boumpadre.

Las denuncias no parecen preocupar a las autoridades del Ecoparque que se desentienden del proceso que viven las tres elefantas. “No hay nada anormal en sus comportamientos“, sostiene Rosario Espina, directora de Biodiversidad.