Nucleados en las Olimpiadas de Robótica, Programación y Videojuegos cientos de niños y jóvenes, ayudados por aplicaciones combinadas con la robótica diseñaron escuelas sustentables, alimentadas a energía solar.

Los jóvenes quisieron demostrar que existe otra forma de construir escuelas y que la tecnología que disponemos hoy puede aprovechar los recursos naturales para cuidar el medio ambiente. Las Olimpiadas se celebraron en el Laboratorio Tecnológico de Uruguay, donde participaron jóvenes de todos los partidos del vecino país, el desafío: hacer escuelas que respeten y aprovechen los beneficios de la naturaleza.

“Todo comenzó con la interrogante de por qué en los últimos años han aumentado los fenómenos meteorológicos. A partir de eso, estuvimos trabajando en las causas y consecuencias de la contaminación atmosférica”, detalló Rocío a la agencia EFE una alumna de la Escuela 54 de Artigas. “Luego estuvimos pensando con qué acciones podemos ayudar para no contaminar el ambiente y por eso creamos la escuela autosustentable”, completó.

Este año las Olimpíadas tuvieron como eje central la celebración del Año Internacional de las Legumbres y Semillas, la idea fue relacionar esto con la fabricación de escuelas sustentables.

“El objetivo era que también utilizaran las energías renovables”, sostuvo Magela Fuzatti, jefa de Laboratorios Digitales del Plan Ceibal, que es el equivalente a nuestro Conectar Igualdad. En uruguay ya funciona la primera escuela autosustentable de latinoamérica, bajo un diseño creado por el arquitecto norteamericano Michael Reynolds, fue hecha con la ayuda de 200 voluntarios de todo el mundo que por medio del crowdfounding hiciero posible su construcción.

Las ideas fueron diversas y originales. Alumnos del Liceo Atlántida de Canelones se inspiraron en las casas de los Hobbits que diseñó el constructor Simón Dale. “El tejado es de tierra y pastos, porque la tierra es un aislante natural que en invierno mantiene la escuela más cálida y en verano más fresca sin necesidad de aire acondicionado”, detalló Pedro, uno de los alumnos participantes.

Los agrotóxicos y la soja transgénica son temas que preocupan a los estudiantes de las escuelas rurales uruguayas. La Escuela 17 de Artigas se focalizó en esto.  “Empezamos trabajando con las células y pasamos a los transgénicos y nos parecía interesante este tema ya que vimos que casi el 100 % de los cultivos en Uruguay son de soja transgénica. Al estudiarla vimos los problemas que tiene y pensamos que plantear las posible soluciones sería algo muy entretenido”, comentó Chavela, una de las alumnas que forma parte de este grupo que propone que se instale en las viviendas y escuelas que están cerca de campos donde se fumiga, un sistema de alumbrado solar “que se encienda para alertar cuando están fumigando para que los pobladores puedan cerrar ventanas y autos”

Los organizadores de las Olimpíadas se sintieron orgullosos del resultado obtenido, los jóvenes demostraron no sólo que pueden presentar proyectos que planteen soluciones a los problemas del mundo que nos rodea, sino que es posible llevar a cabo estas ideas con pocos recursos y apostando por ideas ecológicas y sustentables.