La fortaleza de “Amancay” sorprende al equipo de rescatistas que la asisten desde hace cinco días cuando quedó varada en la orilla de la Caleta de los Loros, en Río Negro. El apego a la vida de esta inmensa ballena franca austral emociona pero también entristece, sin poder ayudarla a regresar a mar abierto, esperan que en pocas horas muera. Y ya piensan en cómo van a trasladar su cuerpo tras el deceso. Sólo un milagro podrá salvarla.

El viernes pasado un ex guarda fauna la vió y enseguida dio aviso. Pronto guardias ambientales y profesionales del Instituto Almirante Storni de San Antonio Oeste (Río Negro) fueron al encuentro de la ballena franca austral que quedó varada por la medulosa geografía de la costa de la Caleta. Desconocen cómo, pero se desvió de su camino y durante la pleamar se introdujo en la costa, al producirse la bajamar, quedó encallada. Desde entonces, todos los esfuerzos por devolverla a las profundidades han sido en vano.

Día a día los rescatistas fueron turnándose para tratar de hidratar a la ballena, un ejemplar hembra al que llamaron “Amancay“. Una y otra vez esperaban una pleamar fuerte, pero desde el viernes la marea llega débil y jamás tapó a la ballena. El fin de semana vieron las primeras heridas en la piel, propias de estar tantas horas fuera del mar.

“Amancay” tiene 12 metros y pesa 15 toneladas. Las heridas de la piel preocupan, y también el estado en general de la ballena, que lucha por vivir intentando moverse hacia su hábitat natural, pero este esfuerzo le provoca stress y fatiga. El panorama se complica aún más ya que al estar fuera del agua, el peso de los enormes y voluminosos órganos internos de “Amancay” comienzan a producirle lesiones internas.

Personal de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable acompaña al cetáceo. En las últimas horas la ballena aún se apegaba a la vida. Notaban movimiento en sus pupilas y una leva respiración. Pero no son alentadoras las perspectivas. Todos esperan que este hermoso ejemplar de ballena franca austral que se dirigia la Península Valdes para reproducirse perecerá en las próximas horas. La vida y la muerte se manifiestan de misteriosas maneras en la naturaleza.