Por Leandro Vesco

El Río Uruguay está más turbio y a medida que pasan las horas, se van conociendo más detalles de lo que podría ser uno de los desestres ambientales más grandes de la historia en ese cauce y en el país. Ayer se confirmó que Ancap derramó al río entre 180 y 200 metros cúbicos del combustible (un metro cúbico equivale a mil litros). La falla se produjo entre la 1 y 1:25 de la madrugada del viernes y según los cálculos, se perdieron a razón de 8.000 litros por minuto, los 100.000 litros de las primeras horas se están transformando en el doble a una semana del hecho. Hasta el martes, Prefectura uruguaya aún detectaba “un goteo de gasoil que seguía saliendo hacia la superficie” Desde Ancap no han reconocido que se halla arreglado, por lo que todavía en este momento estaría fluyendo gas oil al Río Uruguay.

Normalmente la barcaza de Ancap realiza el trasiego de combustible, empleando dos líneas flexibles (mangueras) de 8 pulgadas instaladas sobre el lecho del río y cerca de la costa conectan con cañerías rígidas que transportan el fluido hasta la planta de la petrolera estatal.

“Un equipo de buzos de la Armada detectó que la rotura se produjo en la cañería de metal y que también hubo desplazamiento de la válvula que encastra con la manguera flexible, presumiblemente por el impacto de un tronco”, adelantó la fuente.

El accidente sucedió casi media hora antes de que los operarios de Ancap se percataran de la fuga. El árbol habría caído y habría sido arrastrado a gran velocidad, producto de las fuertes tormentas que hubo la semana pasada en el departamento de Paysandú.

Por otra parte, un equipo de la Dirección Nacional de Medio Ambiente, se trasladó hasta Paysandú para investigar lo sucedido. Sobrevolaron el curso del Uruguay en un avión de la Armada y después tomaron muestras de diferentes puntos del río. El Comité de Emergencia volverá a reunirse hoy jueves para realizar “una puesta a punto” de lo ocurrido.

Pese a que el derrame sucedió pasada la medianoche del jueves, según dijo el encargado de relaciones públicas de la Armada (siempre de Uruguay), el capitán de navío Jorge Jaunsolo, la Prefectura fue notificada recién en horas de la mañana del viernes. En tanto, Obras Sanitarias del Estado (OSE) se enteró a las 16 horas de ese día por las quejas de usuarios que sentían olor a querosén del agua que salía de sus canillas. Esto derivó a que recién a las 18 horas se advirtiera a la población que no podía consumir el agua.

Desde el sábado, en Paysandú ya se puede usar el agua de los grifos, algo que se resolvió luego de que OSE hiciera varios análisis en la zona. El agua que se toma para la planta potabilizadora en Paysandú está apenas a tres kilómetros de donde fue el accidente.

OSE seguía ayer analizando el agua de la zona, mientras que la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) se preparaba para hacer sus propios análisis. Por otra parte, OSE se disponía a analizar también el agua en Fray Bentos, ya que se teme que la corriente pueda arrastrar el gasoil hasta allí e ingresar así a otra planta.

Daniel Panario, profesor de la Facultad de Ciencias, director del Instituto de Ecología y Ciencias Ambientales y Coordinador de la Maestría en Ciencias Ambientales de Uruguay, dijo en declaraciones a la prensa del hermano país que lo sucedido debe calificarse como “un desastre”.

La situación ya tomó estado nacional en Uruguay y roza el escándalo político, un dirigente del Partido Nacional en Paysandú, Marcelo Tortorella, presentó el lunes una denuncia penal por los presuntos delitos de “estrago” y “envenenamiento o adulteración culpable de las aguas destinadas a la alimentación”, según informó el diario El Telégrafo de ese departamento.

Tortorella pidió a la Justicia que sean citados en calidad de wwwigos el presidente de Ancap, José Coya; el gerente de operaciones y logística del ente, Eduardo Lurner; los capitanes de los barcos y remolcadores de propiedad de Ancap, y los contratados para la operativa de descarga; además del presidente de OSE, Milton Machado; Víctor Cestau, jefe técnico de OSE Paysandú; el prefecto del Puerto de Paysandú y el oficial de guardia que estaba presente al recibir la noticia del accidente.

Ahora bien, como el Río Uruguay es un lecho que comparten Argentina y Uruguay, existe una Comisión que regula ese cauce, la Comisión Administradora del Río Uruguay, con delegaciones de ambos países. El Delegado de nuestro país, Ing. Héctor Retamal manifestó a un medio entrerriano que “en principio la empresa ANCAP debió seguir un protocolo que no se cumplió, como tampoco cumplió la Prefectura uruguaya, digo en principio por que aún estamos a la espera de papeles oficiales, todavía nos manejamos sin datos concretos. No sabemos cuánto es el derrame efectivamente producido y la delegación Argentina ha hecho una presentación formal respecto del estudio impacto que provocó el derrame y aún no han conwwwado nada sobre este particular hecho la delegación uruguaya en la CARU”, resaltó. 

Debido al hecho ocurrido, Héctor Retamal informó que están haciendo un seguimiento satelital en busca de imágenes mediante la intervención de la CONAE, por parte de delegación Argentina, porque por parte de la delegación uruguaya no existen respuestas a la propuesta de estudio impacto que se ha realizado, concluyó. Mientras tanto, mientras estás leyendo esta nota, el derrame sigue produciéndose y el área contaminada aumentando. 

El lugar del hecho, una de las pocas imágenes que se han divulgado: