Las leyes restrictivas en el acceso al aborto legal y seguro provocaron la muerte y el sufrimiento de millones de mujeres y niñas en el mundo. En Argentina, desde hace más de una década la Campaña Nacional por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito trabaja para obtenerlo, pero desde hace más de treinta años los movimientos feministas abogan por este derecho.

La media sanción de hoy al proyecto de legalización y despenalización del aborto en la Cámara de Diputados de la Nación constituye un crecimiento como sociedad, un paso fundamental en materia de derechos humanos, así como un importante mensaje a todo el continente.

Este es un logro del movimiento de mujeres, de la lucha de miles y miles de mujeres que desde distintos espacios y disciplinas no han claudicado. Son muchos años. Hoy Argentina se viste de verde. Este tema está instalado y lo más trascendente es que crecimos como sociedad“, indicó Mariela Belski, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Argentina, una de las organizaciones globales que más militó en favor de la iniciativa, a través de un comunicado.

El derecho internacional de los derechos humanos condena todas las legislaciones que asocien la interrupción legal del embarazo a un crimen”. Actualmente, la legislación argentina sólo admite la realización de aborto bajo dos causales: cuando está en peligro la vida o salud de la mujer, o en caso de violación.

Argentina se compromete hoy al avance significativo en la defensa de los derechos humanos de las mujeres y las niñas, y también da un mensaje importante al continente, donde las leyes restrictivas en acceso al aborto legal y seguro han provocado la muerte y el sufrimiento de millones de mujeres y niñas”, dijo Erika Guevara Rosas, Directora para las Américas de Amnistía Internacional.

De este modo, Argentina podría muy pronto sumarse a lugares como Uruguay y la Ciudad de México, ?cuyas cifras en materia de mortalidad materna por aborto se han reducido, en parte, debido a la despenalización total”, agregó.

Ahora el proyecto será girado a la Cámara de Senadores, a cuyos integrantes Aministía recordó la “obligación de honrar los compromisos internacionales que el país asumió en materia de derechos humanos y que son parte de su Constitución Nacional”.