Expertos del Instituto de Limnología ‘Dr. Raúl A. Ringuelet’ de La Plata (ILPLA, CONICET – UNLP) diseñaron una herramienta destinada a “cazar” mosquitos urbanos.

Raúl Campos, investigador independiente del CONICET, y Cristian Di Battista, becario de la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires (CICPBA), son los autores de este proyecto que consiste en una aplicación móvil que lleva el nombre de ‘Caza Mosquitos‘ y que se encuentra disponible de manera gratuita en las tiendas de aplicaciones digitales para smartphones o tablets con sistema operativo Android.

Los científicos diagramaron esta app con el objetivo de generar una base de datos de la distribución y ocurrencia de los mosquitos Aedes aegypti y Aedes albopictus, ambos vectores de enfermedades virales en Argentina, y Aedes albifasciatus, que es típico de los charcos de inundación.

¿Cómo funciona? el usuario toma una fotografía de un mosquito, la carga en la aplicación reportando la presencia del insecto en su zona, y mediante diferentes diagramas y tablas comparativas puede diferenciar de qué especie se trata. El Laboratorio de Ecología de Insectos del ILPLA recopila los datos enviados y establece el mapa con el detalle de las regiones que habita cada una.

Para distinguir de qué especie se trata, el usuario recibe unas estructuras comparativas de la cabeza, tórax, abdomen y patas que muestran los diferentes patrones de coloración. Luego de que los datos son enviados, varios especialistas en mosquitos revisan y validan la información recibida, que se carga automáticamente en un mapa interactivo, disponible en la aplicación y en la web del ILPLA.

En el mundo se conocen más de 3.500 especies de mosquitos, de las cuales 242 están presentes en Argentina. Las más comunes son Culex pipiens, Aedes albifasciatus y Aedes aegypti. “C. pipiens es el más habitual, se lo encuentra durante todo el año y A. albifasciatus suele aparecer luego de las lluvias tanto en zonas urbanas como rurales. A. aegypti es el transmisor de dengue, zika, chikungunya y fiebre amarilla, y sus larvas se crían en el agua acumulada en recipientes artificiales”, apunta Campos.