Luego de seis años de trabajo, en 2018 saldrá al mercado el primer exoesqueleto argentino para personas discapacitadas, que permitirá a muchas personas volver a pararse y caminar, a un costo accesible.

Ricardo del Valle y Danilo Gennari son oriundos de Bahía Blanca y son los autores de este desarrollo que llamaron “Dexor”, quienes se conocieron en la carrera de Ingeniería Mecánica de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) y trabajaron juntos en un garage para darle vida a este prototipo.

En el resto del mundo se comercializa un exoesqueleto similar, aunque funciona de otra manera. Cuesta unos 80.000 dólares en Estados Unidos y, en nuestro país, mucho más.

Ricardo trabaja como mecánico en una agencia de autos y Danilo es empleado en una contratista. Sus tiempos libres, y sus ahorros, los destinan a Dexor.

El prototipo actual es el sexto modelo que obtuvieron. El primer modelo fue de madera y Ricardo lo construyó en el taller donde trabaja. “En mi trabajo nos dieron una mano enorme. De hecho, mi jefe, Luis Gallego, nos asesoró e hizo aportes muy importantes para que podamos avanzar y llegar hasta acá”, dijo Ricardo a La Nueva.

En 2014 presentaron un modelo parecido al que se observa en las fotos. Y un kinesiólogo, Fabio Litardo, realizó pruebas con sus pacientes. “Cuando vio aquel prototipo, que creíamos terminado, nos dijo que estaba muy lindo, pero que hacía todos los movimientos que no debía hacer para que una persona con problemas de movilidad pudiera pararse: así que tuvimos que volver a empezar”, explicó Danilo.

Había cuestiones de biomecánica que desconocían, por lo que corrigieron todos los movimientos hasta que obtuvieron buenos resultados. Ahora esperan acceder a algún crédito para emprendedores, mientras tanto asumen el riesgo por cuenta propia.