Se trata del Programa Nacional de Referencia y Biobanco Genómico de la Población Argentina (PoblAr), impulsado por la Secretaría de Planeamiento y Políticas del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación con el apoyo del CONICET, universidades públicas, centros de investigación y otros organismos.

“Europa, Estados Unidos y otros países cuentan hace años con biobancos que han posibilitado identificar variantes genéticas asociadas a diferentes enfermedades que no son necesariamente características de nuestra población, la cual es fruto de un mestizaje masivo”, explicó el coordinador de PoblAr, el doctor en Biología especializado en Arqueología y Antropología Biológica Rolando González-José.

Uno de nuestros objetivos es detectar factores de riesgo genético y condiciones socioambientales para diferentes patologías que afectan a nuestra población a fin de generar diagnósticos y tratamientos personalizados que sean efectivos”, añadió el investigador del CONICET y director del Centro Nacional Patagónico (CENPAT), en Puerto Madryn, Chubut.

Un pilar del proyecto consiste en tomar muestras de sangre de miles de voluntarios de ambos sexos en seis nodos del país (NOA, NEA, AMBA, CABA, Centro y Sur), almacenarlas en biobancos y someterlas a múltiples análisis genómicos. “Con ellos se podrá describir las frecuencias de polimorfismos genómicos de nuestra población y se determinará la ancestría con gran poder resolutivo, lo cual redundará en la construcción de ese mapa genético que nos permite compararnos con otras poblaciones y establecer semejanzas y diferencias”, destacó González-José.

También se armará una base de datos con información sobre factores antropométricos y de riesgo de enfermedades que impactan en la salud de los participantes. En una primera etapa (primer semestre de 2022) se recabarán datos de 5.000 personas y se apunta a un esquema de muestreo permanente que se adapte a objetivos de investigación dinámicos.

Andrea Llera, bioquímica y farmacéutica con doctorado de la UBA, investigadora del CONICET en la Fundación Instituto Leloir (FIL) e integrante del equipo de PoblAr destacó: “La expresión de determinados genes en diferentes enfermedades es uno de los pilares de la medicina de precisión, donde los tratamientos son elegidos en función del acervo genético de cada persona. Además, esa información es clave para realizar previamente un diagnóstico personalizado para cada paciente”.

Llera, también directora de la Unidad Asociada de Genómica que funciona en la FIL, explicó que, en gran medida, la predisposición genética y los factores ambientales de una persona definen el origen y desarrollo de una enfermedad.

“El entrecruzamiento de los análisis genéticos y la información del estilo de vida de los voluntarios de diferentes regiones de nuestro país producirán conocimientos útiles para mejorar los métodos eficaces de prevención y de detección precoz, así como también desarrollar tratamientos personalizados”, agregó la científica.

Fuente: Agencia CyTA-Leloir