Por Leandro Vesco – Fotos: Fernanda Pozzi

La centenaria pulpería de Cacho di Catarina en Mercedes estuvo en peligro cuando las aguas del río Luján la inundó por completo. Por diez días el cauce del río penetró en este edificio que es un emblema de la tradición y la criollez. “Fue la peor inundación de toda la historia de la pulpería”, dijo Oscar Pozzi, dueño del establecimiento.

Se trata de la quinta inundación que la pulpería tuvo que soportar este año. “El panorama es decepcionante. Jamás estuvo tantos días con agua adentro y se arruinaron muchas cosas, algunas de alto valor emotivo, como fotos de Cacho”. Hace pocos días pudieron entrar y Aída Di Catarina, hermana del que fuera el último pulpero, Cacho Di Catarina, recibió un duro golpe. “Ella nació en esta pulpería, es su casa, está su historia, le ha dolido mucho hallar así a la pulpería”, comenta Oscar, su esposo.

Declarada de interés municipal, la Pulpería parece ser atractiva para las autoridades cuando está abierta, pero en las malas, la ausencia estatal es inmensa. “No han ni siquiera llamado para ver cómo estamos, han usado la pulpería para actos políticos, pero con agua no les interesa”, aclara, con aceptada resignación Oscar, quien con 73 años lleva la pulpería al hombro. “Lo mejor de todo son los amigos de la pulpería, hemos recibido más llamados de afuera que de Mercedes, pero muchos nos acompañan, y eso nos pone bien”.

A pesar de la dura realidad con la que han tenido que enfrentarse, Oscar reflexiona. “Es increíble, pero sólo hemos tenido que sufrir daños menores. Duele todo esto por el esfuerzo y lo emotivo, pero las paredes de la pulpería parecieran resistir cualquier cosa, es como si estuviera hecha para soportarlo todo”. El daño más grande estuvo en las puertas, hinchadas por el agua, están siendo arregladas por carpinteros y por gente que se acerca a dar una mano. “Todavía no sabemos cuándo vamos a abrir, tenemos que esperar que se vaya toda la humedad. El agua no perdona”.

“El comportamiento del río cambió. Jamás lo vimos crecer con tanta violencia”, trata de explicar Oscar, que conoce al Luján como si fuera un integrante más de su familia; la Pulpería está a pocos metros de él. “Hay canales clandestinos y emprendimientos inmobiliarios que influyen para que el río se comporte de esta manera. Hace años que dicen que harán obras, pero esto jamás sucede”.

Mientras la injusticia y la corrupción justifican la impunidad, la vieja Pulpería de Cacho permanece de pie, aunque dolorida, como un mudo wwwigo de tiempos en donde las cosas eran hechas para durar para siempre.

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La Pulpería de Cacho

Tel. 02324-1550-0058