Reutilizar los recursos de la naturaleza en vez de desecharlos y contaminar el medio ambiente es más viable de lo que el uso indiscriminado de recursos nos hace creer. 

En el plano de la industria de la aviación, el desarrollo de biocombustibles se da a partir de diversas técnicas en diferentes países. Los primeros aviones de pasajeros que usaron biocombustible fueron fletados por la compañía alemana Lufthansa en 2011.

Actualmente una de las iniciativas que se destacan en la inversión de biocombustibles está encabezada por la aerolínea china Hainan Airlines, la responsable del primer vuelo de pasajeros que utilizó aceite previamente usado por restaurantes y reciclado como combustible, lo cual significa un paso de gigante para la industria de la aviación.

El vuelo regular, un Boeing 737 con 100 pasajeros a bordo, partió de la ciudad oriental china de Shanghái y llegó a Pekín el mismo día, utilizando biocombustible elaborado por la refinería china Sinopec con aceite de cocina recolectado de restaurantes, según informa hoy la prensa china. El vicepresidente de dicha aerolínea fue el piloto de este vuelo en el que se usó este producto como combustible, pero también el tradicional, en una proporción de 50-50 por ciento para cada uno de sus dos motores.

Este biocombustible emite entre un 50 y un 80 por ciento menos de dióxido de carbono que los vuelos con fuel tradicional y con él se espera reducir la contaminación que genera la navegación aérea, aunque su uso por ahora es puntual debido a su todavía alto costo.

Por otra parte, la aerolínea estadounidense United Airlines ya comenzó a utilizar combustible creado a base de heces de animales para un vuelo de prueba entre Los Ángeles y San Francisco. Este biocombustible está creado en un 30 por ciento a partir de heces y está desarrollado por la empresa AltAir Fuels. Tras el estudio de los datos resultantes del vuelo de prueba, en términos de costo y rendimiento, la aerolínea decidirá si implementará está opción en el resto de sus vuelos comerciales.

Sigue siendo muy difícil para la aviación conseguir biocombustibles rentables y tener la seguridad de que estos estarán disponible. Esta aerolínea se encuentra al frente de la inversión en combustibles amigables con el medio ambiente, ya que además anunció una inversión de 30 millones de dólares en la empresa Fulcrum BioEnergy, una de las compañías más grandes en desarrollo e investigación de nuevas tecnologías para la creación de biocombustibles.