La colonia de pingüinos de Punta Tombo, en Chubut, se ha reducido en un 36% desde la temporada de 1993 a la fecha, según indicó Caroline Cappello, Licenciatura en Estudios Ambientales e investigadora de la Universidad de Washington, en Seattle en Estados Unidos. 

Tras trabajar como bióloga de campo en diferentes temporadas y lugares del mundo y estudiar la capacidad de las especies para hacer frente a los cambios ambientales, la científica pasó a formar parte del programa de trabajo de “Penguin Centinels”, un grupo que viene trabajando en colaboración con la universidad norteamericana, Global Penguin Society y la Provincia del Chubut.

En función a los trabajos realizados, Cappello explicó que las razones por las cuales el número de parejas reproductivas disminuiría cada año estarían relacionadas con factores como el cambio climático y la sobrepesca. Según su hipótesis, estos factores provocan que estas aves lleguen cada vez más tarde a sus nidos o migren hacia lugares más alejados buscando sus fuentes de alimentación que estarían siendo agotadas por la mano del hombre.

“Cada año cerca de 200.000 parejas de pingüinos retornan a Punta Tombo para reproducirse”, dijo y aclaró que según los datos que se han venido recopilando de manera histórica, “cada año desde 1993 menos pingüinos están volviendo y la colonia ha disminuido un 36%”.

Este año los pingüinos volvieron en septiembre y octubre, “y cada año que pasa la colonia regresan más tarde”, dijo la investigadora del programa “Pingüinos Centinelas”, quien aseguró: “Las colonias se están haciendo más pequeñas y esto tiene que ver con que el tema de la comida, que se encuentra muy lejos de donde la colonia se asienta y en consecuencia los pingüinos tienen que viajar muy lejos en el mar para encontrar comida para sus crías. Es posible que la razón por la cual la comida se encuentre tan alejada de la colonia tenga que ver con el cambio climático y con la sobrepesca”, explicó.

El dato coincide con la opinión de otros especialistas que afirman que existe un movimiento migratorio desde las colonias del sur de Patagonia a otras ubicadas hacia el norte de la región, entre las que se encuentran las ubicadas en Península Valdés y el sur de Río Negro. Los pingüinos se estarían moviendo, cambiando algunos hábitos y en definitiva, se hallarían haciendo todo lo posible por sobrevivir en un medio cada vez más hostil.