Barrick Gold deberá pagar 140 millones de dólares por ocultar información a sus inversores por la contaminación que provocó su proyecto de megaminería a cielo abierto Pascua Lama. la mina está una parte en territorio chileno y otra en el Departamento Iglesia, en San Juan, donde también tiene la controversial mina Veladero. Ambos emprendimientos mineros usaban cianuro para obtener oro.

El anuncio lo hizo la Corte Federal de Manhattan en donde se acordó esta multa con representates de ambas partes, aunque claro está, allí no fueron oídos los vecinos de la mina que han tenido y tienen que sufrir las consecuencias de tener sus cauces de ríos contaminados con cianuro. 

Estoy complacido de que hayamos podido alcanzar esta solución para nuestros inversores“, dijo James Hughes, uno de los abogados del despacho Motley Rice que representa a parte de los demandantes. A pesar de esta multa  Barrick no entiende la culpabilidad en los cargos y emitió un comunicado en el que expresa que esta multa se halla asegurada, por lo que la compañía, a ciencia cierta, no deberá pagar nada. “Barrick sigue creyendo que los reclamos de los principales demandantes en el litigio son infundados y, bajo los términos del arreglo conciliatorio, la compañía no ha aceptado ningún cargo de ilícitos o culpabilidad“, expresa el comunicado de la empresa para quien los glaciares y recursos naturales de la Tierra están hechos sólo para extraerlos bajo cualquier costo.

El Proyecto Pascua Lama es uno de los casos emblemáticos de extractivismo. Barrick Gold invirtió 2400 millones de dólares en esta mina que se halla a 4000 metros sobre el nivel del mar, en las altas cumbres cordilleranas, violando la Ley de Glaciares, entre otras leyes, Barrick en cambio entendió que en la base de esas montañas había un deposito de 18 millones de onzas de oro, 731 millones de onzas de plata y 662 millones de libras de cobre. Con un porcentaje de depósitos del 75% del lado chileno y 25% del argentino. Y había que extraer todo este mineral.

Para llevar a cabo esto Barrick prometió 6000 puestos de trabajo y penetrar la montaña hasta llegar a la veta, pero la vida util de la mina fue estimada en sólo 23 años, en los cuales la extracción debía hacerse a ritmo acelerado. En el año 2009 la empresa comenzó con la actividad en la mina, tanto Chile como Argentina aprobaron el estudio de impacto ambiental que elaboró la empresa, cuestionado por organizaciones ambientalistas de ambos países

En aquel año diputado Miguel Bonasso había cuestionado la explotación por considerarla contaminante y hasta acusó a la entonces presidente Cristina Kirchner de otogar beneficios impositivos a Barrick Gold. Bonasso advirtió que: “Van a dejar un dique de agua lleno de cianuro; será un desastre ambiental“, y hasta presentó un proyecto de ley para proteger nuestros recursos en San Juan, que fue aprobado por el Parlamento pero vetado por la ex presidenta, dándole vía libre a Barrick para trabajar y contaminar. 

Del lado Chileno, la empresa compró también voluntades políticas, el entonces alcalde de Huasco Juan Sabando restó importancia a las manifestaciones de grupos ecologistas que prowwwaban por la instalación de Barrick. “Las personas que se manifestaron son personas extranjeras y religiosos que desconocen el quehacer diario de la provincia” 

Para entender la magnitud de la contaminación que trae consigo la actividad minera, según el propio informe de impacto ambiantal de Barrick, para conseguir todo el metal que pretende hallar y extraer en Pascua Lama deberá remover 1.806 millones de toneladas de roca (romper glaciarles y montaña), usará: 170 millones de metros cúbicos de agua, 379.428 toneladas de cianuro de sodio, 493.500 toneladas de explosivos, 943 millones de litros de gasoil, 22 millones de litros de nafta, 57 millones de litros de lubricantes y el proyecto demandará el uso de 140 MW de electricidad. 

Todos estos elementos se usan y usarán en áreas vírgenes y protegidas por leyes ambiantales que ya han causado contaminación en grandes áreas. A pesar de esto, en el medio de la inversión el valor del oro cayó y Barrick decidió suspender las actividades de la mina en el 2013 hasta que el oro sea más rentable. Los inversores de la empresa, particulares y consorcios económicos internacionales, entendieron que luego de poner más de 5.000 millones de dólares tenían derecho a demandar a la empresa que les había asegurado ganacias exorbitantes. Ahora Barrick debe pagar una multa por no informar el desastre ambiental que estaba causando y, esto es lo que más les importa: el hecho de haber detenido la explotación y dejar de girarles dinero. 

Mientras tanto, Barrick sigue teniendo toda su maquinaria de contaminación intacta en Pascua Lama a la espera de que las bolsas de valores coticen más alto el oro. La naturaleza, que no cotiza en ninguna bolsa, ha perdido un territorio inmenso en manos de seres que no entienden que este daño tarde o temprano se paga en sismos y cambio climático.