La sustitución del uso de carbón por gas natural en una importante parte de los sistemas de calefacción domésticos de Beijing, una de las ciudades más contaminadas del mundo, fue uno de los  factores que ayudó a que la capital china tenga un enero sin smog por primera vez en los últimos cinco años.

La concentración media de partículas PM 2.5 en el aire (las más pequeñas y nocivas) durante el mes pasado fue de 34 microgramos por metro cúbico, cifra notablemente inferior a los 500 microgramos que se registraron en temporadas invernales anteriores, épocas en las que la utilización de los sistemas de calefacción a carbón contribuyen a aumentar los riesgos medioambientales.

El promedio anual que establece la Organización Mundial de la Salud (OMS) para un aire saludable es de 20 microgramos por metro cúbico de estas partículas.

Si nos enfocamos en la Ciudad de Buenos Aires, un informe de la OMS indicó que, según estándares internacionales, el aire tiene un 30 % más de partículas contaminantes que lo recomendable. Sin embargo, desde 2010 este nivel se redujo año a año. Ciudades como México y San Pablo poseen niveles mayores de polución.

Las autoridades ambientales de la capital china afirmaron que hasta el 25 de enero se registró una calidad de aire “buena” según los estándares, lo que junto a las condiciones climáticas favorables permitió que se registraran inusuales jornadas de cielo azul.

Asimismo, algunos medios locales aseguraron que estos días de baja contaminación provocaron el aumento de los índices de estas partículas nocivas en el aire de otras zonas del país a las que, en el marco de los proyectos gubernamentales para lograr una Beijing libre de polución, se trasladaron industrias contaminantes, que antes se encontraban radicadas en la capital.

Además, indicaron que como consecuencia de retrasos en el plan de sustitución de la calefacción de carbón o problemas de abastecimiento de gas natural, miles de familias de zonas vecinas a la capital debieron enfrentar temperaturas bajo cero en el interior de sus casas.