Un buen número de “jaguares se ha quemado o ha sido desplazado de su hábitat, una mamá jaguar que tenía tres cachorros quizá salvó a uno y los otros dos se quemaron, y además se les quemó la comida”, relató Payán Garrido, director para América del Sur de la Fundación Panthera, con sede en Nueva York, dedicada a preservar jaguares y otros felinos amenazados de extinción.

Con seguridad gran número de tortugas y lagartos se quemaron, y ellos son un componente importantísimo de la dieta de los jaguares“, explicó el especialista en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, en el centro este boliviano, y expresó: “estamos ante la última oportunidad de salvar a los jaguares, amenazados históricamente por cazadores y ganaderos, y ahora por los incendios.

Garrido explicó que un “punto focal” de quema fue alrededor de San Ignacio de Velasco, donde habitan varias especies de gatos salvajes.

Muchos de los animales sobrevivientes “terminan siendo desplazados por los incendios, pero se van a morir de hambre o van a terminar comiendo al ganado y les van a pegar un tiro por ello, alertó el especialista.