El Instituto de Energía Eléctrica en San Juan (IEE) se encuentran estudiando las fuentes de obtención, calidad y regulación de la energía de nuestro país. El papel de la ciencia es fundamental en la búsqueda de la mejora constante de la red eléctrica argentina. 

El crecimiento económico marca el ritmo de la producción de energía eléctrica: Una mayor actividad del sector socioproductivo aumenta la demanda eléctrica del consumo residencial y especialmente del industrial y comercial. 

El IEE forma parte de la Facultad de Ingeniería y es una Unidad de Doble Dependencia: Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) y Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). “Trabajamos tan intensamente en la ingeniería como en la economía de sistemas eléctricos. Además, ampliamos el espectro prácticamente a todas las posibles fuentes de energía primaria para la generación de electricidad. Empezamos trabajando cuando las principales vías de generación de energía eléctrica eran la térmica a partir de combustibles líquidos, especialmente fueloil, y la energía hidráulica de las centrales hidroeléctricas que tienen una importante participación en el país. Después se introdujo la energía nuclear”, asegura Francisco Garcés, investigador independiente del CONICET en el IEE.

El suministro eléctrico argentino se sustenta principalmente mediante la generación térmica y la hidroeléctrica. Actualmente, el gas natural es uno de los principales combustibles utilizados para la obtención de energía eléctrica. Los mercados de gas y electricidad son complementarios y es por eso que las economías de ambos mercados están interrelacionadas. Garcés afirma que en consecuencia los problemas que surgen en ellos tienen que tratarse en forma conjunta y están incursionando en los sistemas energéticos integrados con más de una fuente primaria de energía. 

El IEE tiene importantes actividades de transferencia tecnológica con numerosos países de Latinoamérica y el Caribe. Los países tienen distintas fuentes de generación y distintas necesidades de consumo, la interconexión de los sistemas usualmente permite mayor economía en su operación porque se pueden aprovechar las diferencias de los distintos horarios y costumbres y equilibrar tipos de consumo: cuando un sistema no tiene pico de consumo puede enviarle energía barata a un país vecino. Hay países de esa área que están muy interesados en vender la energía a otros y otros que necesitan comprarla porque no tienen tanta generación.