La iniciativa busca “prevenir y mitigar el impacto ambiental” que provocan el consumo y desecho de este tipo de plásticos.

Segura, vicepresidenta de la Comisión de Ambiente de la Legislatura, recordó que “en la Ciudad ya se prohíbe el expendio de sorbetes plásticos en bares y restaurantes y la entrega gratuita de bolsas no biodegradables en supermercados”.

Además, en abril presentaron un proyecto para que se dejen de utilizar plásticos de un solo uso en todas las dependencias públicas.

El proyecto propone brindar “capacitación, asistencia científico-técnica y financiera a quienes deseen producir sustitutos de carácter biodegradable”. También contempla “medidas económicas que fomenten la reconversión industrial” de establecimientos que produzcan plásticos de un solo uso.

“Sabemos que toda propuesta en materia ambiental es ambiciosa, pero estoy segura que este proyecto, que plantea un cronograma con metas de reducción progresiva, nos va a permitir mitigar los efectos de la crisis ambiental actual y construir una Ciudad más sostenible en el mediano y largo plazo“, dijo Segura sobre esta iniciativa que contó con el apoyo de los legisladores del FdT Claudio Ferreño, Matías Barroetaveña, Laura Velasco, Manual Socías, Lucía Cámpora, Juan Manuel Valdés y Leandro Santoro.

Ejemplos en Argentina de este tipo de iniciativas para reemplazar las bolsas plásticas son por ejemplo unas bolsas hechas con granos de maíz en Misiones.

Por otra parte, en Chaco se debaten ideas para introducir nuevas tecnologías en el proceso de fabricación de bolsas de polietileno o para reemplazarlas por otras biodegradables elaboradas por cooperativas textiles.