Texto y Fotos: Leandro Vesco

En un cerro olvidado a 14 kilómetros de Tandil, una pareja aceptó el desafío de recuperar el espacio y transformar al Cerro de la Virgen en una base de campamento ideal para viaje de egresados con un circuito de actividades de destreza cuyo principal atractivo es el canopy, que invita a descubrir el bosque desde las alturas, colgado de un cable y un arnés. La aventura es total, y la adrenalina, asegurada.

Fernando Garmendia y Natalia Garrido hace tres años querían soñar con su emprendimiento turístico propio, el Cerro de la Virgen fue un lugar muy visitando en la antigua Tandil, inmerso dentro de un circuito religioso, al costado del complejo está la gruta con una imagen de la Virgen de Lourdes, allí iban los peregrinos a rezar y hacer sus promesas, pero con el progreso y con el crecimiento del turismo de cabañas en Tandil, el Cerro quedó en la periferia de los folletos turísticos. Cuando llegaron a visitar por primera vez, hallaron un lugar abandonado. Pero en este deterioro había “una energía especial”, cuenta Natalia. “Acá haremos una base de campamento”, afirmó Fernando. Tardaron un año en limpiar, desmalezar y poner en valor el lugar. El sueño estaba en marcha.

Hoy Canopy Tandil se desarrolla en un Cerro de la Virgen totalmente recuperado. “Armamos una base de campamento, y pensamos en actividades que aprovechen el cerro, hicimos juegos de orientación en donde les enseñamos a los niños a usar la brújula, de obstáculos, rappel, tracking, arquería, puente de cubiertas y un circuito de tirolesas de 300 metros que recorre el cerro a través de los árboles”, Fernando es guía de montaña experimentado, y Natalia, estudió administración de empresas, juntos hacen una pareja perfecta para brindar un servicio único. “Apostamos el turismo rural porque es una alternativa más natural de conocer un lugar. Nosotros por ejemplo nos movemos por caminos de tierra, podemos prescindir del asfalto. Acá ofrecemos acampar en un cerro, a la luz de las estrellas, hay parrillas, para hacer fogones, y mucho silencio. Es necesario salir de lo convencional”, proclama Fernando.

El camping es usado para hacer turismo educativo, recibe grupos de scouts, y familias que desean pasar algunos días lejos de todo. El camping está en lo alto del cerro, y desde allí es posible ver el valle. Es inevitable no pensar que todo lo que rodea al camping no sea una pintura impresionista. La belleza, en la altura es franca y hechiza. “La gente que viene acá busca tranquilidad. Nosotros vemos cómo a las personas que vienen de la ciudad les cuesta bajar las revoluciones, pero lo único que hace falta es que pasen una noche, cuando se despiertan y ven los árboles, sienten el roció y miran todo el valle, no se quieren ir más. Hay clientes que han venido por una noche y se han quedado una semana, y después están los que no pueden dormir porque el silencio en muy intenso en el cerro, y no soportan el descanso”, detalla Natalia. La naturaleza, las estrellas y el viento no son para cualquiera.

Sin dudas el Canopy es una de las actividades más divertidas. Fernando diseñó un circuito de tirolesas que recorre las copas de los árboles más altos y que cruza el cerro en forma descendente hasta llegar al pie. La sensación de estar flotando entre las ramas de los árboles despierta todos los sentidos y no hay palabras para describir la fascinación que produce volar mirando el colorido valle. Luego hay juegos de destreza que obligan a coordinar esfuerzos en equipo. Una de las atracciones es la arquería, el complejo tiene arcos de todo tipo para hacer una experiencia completa de puntería y estrategia. “Los niños se divierten mucho, cuando llegan lo primero que hacen es subirse a los árboles y no paran de correr hasta que se van”, comenta Natalia. La libertad que se vive es realmente intensa y simple, a la vez. “Acá tienen un cerro y lo único que les decimos es que lo disfruten”, aclara Fernando.

Canopy Tandil forma parte del grupo de Turismo Rural Tandil asesorado por María Elena Valdez, y que está dentro de las experiencias asociativas de Cambio Rural del INTA, que ha creado una red de emprendimientos sustentables que tienen en común el trabajo personalizado y un esfuerzo por promover un turismo basado en el respeto de la naturaleza.

E mail de contacto: turismoruraltandil@gmail.com