Dos municipios chaqueños se encuentran ultimando detalles de una obra muy importante: la Planta de Separación y Disposición Final de Residuos Sólidos, ubicada en el límite entre Fontana y Puerto Tirol, localidades a las que brindará servicio procesando unas 80 toneladas de residuos diarios.

La planta, ubicada detrás del cementerio, cuenta con un galpón grande e instalaciones sanitarias con la seguridad necesaria para los trabajadores. Además, el acceso fue ripiado a través de fondos del municipio de Fontana y el terreno es propiedad del municipio de Tirol, mientras que las maquinarias y el material de trabajo fue comprado por el gobierno provincial.

La ministra de Planificación, Ambiente e Innovación Tecnológica María Elina Serrano, recorrió las instalaciones de esta obra que atenderá a una población de 80 mil personas, donde se producirá casi 80 toneladas diarias de materiales reciclados. Vidrio, papel y metal serán separados, restaurados y volverán al circuito comercial para su reutilización. “Tenemos 17 plantas de separación en la provincia y se vende mucho material reciclado, ya que existe un mercado para esto”, resaltó.

Para ello, recordó que se conformó un consorcio provincial para vender el material recuperado en mejores condiciones. Se realiza una venta conjunta entre varias localidades y el dinero es puesto al servicio del ambiente ya que se puede comprar maquinaria o mejorar las instalaciones de la planta.

Chaco vende todo el plástico a Santa Fe, donde tienen centros de acopio que lo distribuyen a otras plantas que fabrican ese material. El cartón se comercializa a Entre Ríos, donde existen pasteras y vuelve al Chaco en cajas o bolsas. Y por último, el vidrio se vende a la región de Cuyo, a las industrias vitivinícolas que requieren botellas de vidrios para sus vinos.