En Chajarí (Entre Ríos) entendieron que la tierra ociosa puede servir para producir alimentos sanos para aquellas familias que tienen una economía vulnerable, pero también para mejorarles la calidad de vida. El proyecto de “Huertas Sustentables” en esta localidad entrerriana está permitiendo cambiarles la alimentación a estas familias, promoviendo el trabajo de la tierra y su cuidado.

En la localidad entrerriana se dio a conocer un informe hecho por las técnicas agropecuarias Andrea Gandolfi y María Noel Comparetto de la Estación Experimental del INTA de Concordia. En estae documento señalan que en Chajarí hay 18 huertas familiares, 3 barriales y 2 institucionales, estas últimas en un centro de prevención de adicciones y en un hogar de ancianos. El proyecto busca ampliar estos espacios a 30 familias más y un par de huertas que se harán dos escuelas del pueblo, de esta manera en Chajarí las “Huertas Sustentables” funcionan con éxito.

Las huertas escolares son trabajadas por los alumnos y coordinadas por los docentes. Este proyecto es posible gracias a la alianza entre el INTA y el municipio, el segundo provee de herramientas y tierra mejorada. El programa Pro Huerta, que depende del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, ofrece semillas y capacitación, además de un seguimiento de cada huerta de parte de los ingenieros agrónomos que acompañan a las instituciones y familias en el proceso del cultivo y la la cosecha de vegetales orgánicos.

El proyecto Huertas Sustentables de Chajarí es un ejemplo de cómo es posible aprovechar la tierra para producir alimentos sanos. “El desafío es aunar esfuerzos para llegar a lograr huertas sostenibles en el tiempo, capaces de proveer de alimentos a las familias y a futuro generar excedentes comercializables en circuitos locales”, informan los organizadores al medio local El Once.

“El objetivo común es mejorar la calidad de vida de las familias en situación de vulnerabilidad, promoviendo la formación y la continuidad de huertas familiares, institucionales y asociativas, fomentando el acceso a una alimentación saludable”, afirman desde Pro Huerta, el programa que permite generar alimentos sanos pero también un proyecto económico sustentable para la familia que trabaja la tierra.