Según informó la agencia estatal Xinhua, la prohibición abarca 332 áreas protegidas de la cuenca del río, que durante el año deberá ser extendida también a todos los canales naturales, afluentes y grandes lagos, de acuerdo a la decisión del Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales.

En las aguas no afectadas por estas prohibiciones también se deberán imponer restricciones, aunque la escala y duración serán decisión de las autoridades pesqueras provinciales.

La decisión afectará a más de 110.000 barcos pesqueros y a 280.000 pescadores en las diez regiones bañadas por el Yangtsé, por lo que las autoridades prometieron ayudas a quienes se vean obligados a buscarse nuevas formas de ganarse la vida.

El viceministro de Agricultura y Asuntos Rurales, Yu Kangzhen, aseguró que esta moratoria es “un paso clave para luchar contra el agotamiento de los recursos biológicos y la degradación de la biodiversidad” en el río, afectado durante muchos años por la sobrepesca, la contaminación y las presas.

Los datos oficiales muestran que el Yangtsé produce hoy solo el 0,32 % de los productos de agua dulce de China, ya que en los últimos años la pesca anual se situó en menos de 100.000 toneladas, cuando en los cincuenta eran más de 420.000 toneladas.

Entre las especies más afectadas por las actividades humanas se encuentra el delfín del Yangtsé, extinto en 2006, o el esturión chino, prácticamente extinto en la naturaleza.