El aceite de cannabis va ganando de a poco la batalla del prejuicio en nuestro país y cada vez son más los médicos que lo recetan y hospitales que lo incluyen en sus tratamientos. Chubut es la primera provincia en el país que incorpora el aceite canábico en el vademécum de la obra social de los empleados de la administración pública.

La Ley que hizo posible esto fue sancionada por unanimidad. La legislación establece que “Incorpórase al vademécum de salud pública de la provincia como tratamiento alternativo el Charlotte Web o aceite de cannabis, para el tratamiento del síndrome de Dravet y otras patologías que crea conveniente el ministerio de salud de la provincia“, se lee en la norma pionera en nuestro país.

El autor del proyecto es el legislador Gustavo Fita, quien en diálogo con la prensa declaró “estar muy satisfecho porque de ahora en más las familias chubutenses que necesitan el aceite de cannabis para el tratamiento de una enfermedad ya no van a tener que viajar a la Aduana de Buenos Aires para buscarlo, con esta ley estas familias podrán estar más seguras”

Para el legislador, el hecho de que ahora el aceite de cannabis esté dentro del sistema de salud provincial “va a acercar a más gente a esta medicación que baja la cantidad de convulsiones en pacientes que sufren epilepsia de 60 episodios a 2 o 3 por semana y de menor intensidad

El aceite de cáñamo presente en esta planta, no contiene el cannabinoide THC y por tanto carece de efectos estupefacientes, es altamente beneficioso para el organismo. El beneficio más importante es que disminuye la sensibilidad al dolor, provocando un efecto sedante, pero a la vez reconstituyente. Hay varios lugares en el país donde está en estudio su elaboración, como en la localidad de La Madrid (Buenos Aires) donde todo el pueblo se unió detrás del proyecto del Intendente Martín Randazzo de producir aceite de cannabis en el Hospital Municipal. En Córdoba, por ejemplo, funciona la primera clínica de cannabis del país

Lo que sucedió en Chubut estuvo influenciado por el caso de joven llamada Micaela que desde pequeña sufre epilepsia multifocal (síndrome de Dravet), con crisis convulsivas que le han provocado mucho sufrimiento durante gran parte de su vida. Su madre buscó tratamientos y diverso caminos, ya sea dentro de la medicina oficial, como alternativos, pero ninguno llegaron a calmar a su hija. Micaela llegó a tomar 27 pastillas por día: la química jamás la ayudó.

“La madre de Micaela recorrió de manera permanente centros hospitalarios, clínicas, además de constantes consultas y tratamientos con reconocidos profesionales en la enfermedad que la aqueja, realizando hasta 8 viajes anuales a la ciudad de Buenos Aires con estadías prolongadas“, relata Fita que se reunió varias veces con la madre. El estado de Micaela fue empeorando con el paso de los años. Llegó a tener hasta 10 convulsiones por día.

Carola, la mamá de Micaela, en la desesperación, supo por Internet de un caso similar de un niña en Colorado Springs (Estados Unidos) Tuvo muchos prejuicios, y luego de vencerlos, compró legalmente el aceite de cannabis, teniendo que hacer “un sinnúmero de trámites burocráticos”

Con un poco de reserva al principio, Carola le dio a su hija el aceite de cannabis, y la mejoría fue notada casi inmediatamente. Hoy sólo tiene dos o tres episodios convulsivos por semana, además de mejorar el estado de ánimo, de esta manera y bajo el amparo de esta nueva ley, podrá seguir tratando a su hija con esta medicina natural.