Si bien sabemos que el sistema inmune es el encargado de combatir cualquier amenaza o peligro que quiera ingresar al cuerpo humano, aún no se conoce totalmente cómo funciona ni todos los mecanismos que es capaz de realizar.

En ese sentido avanza el trabajo realizado por Natalia Baez para su tesis doctoral, bajo la dirección de Maria Cecilia Rodriguez Galán –Investigadora Independiente del CONICET-, ambas del Centro de Investigación en Bioquímica Clínica e Inmunología (CIBICI, CONICET-UNC).

El timo es un órgano linfático que se encuentra arriba del corazón. Junto con la médula ósea es el encargado de fabricar las células que constituyen la defensa inmunológica del organismo. La función convencional del timo consiste en desarrollar las llamadas células T –un tipo de linfocito-. Sin embargo, las científicas describieron una novedosa función del timo: “Encontramos que cuando se cursa una infección sistémica –es decir que afecta a todo el organismo- el desarrollo normal de las células T se ve alterado.”

Mediante experimentos con ratones infectados con Trypanosoma cruzi (Mal de Chagas) o Cándida albicans (hongos que se desarrollan en las mucosas), descubrieron que el timo comienza a producir otro tipo de células que se llaman CD8 innatas y “tienen una alta capacidad para matar, producir sustancias tóxicas para los patógenos y son más eficientes para combatir microorganismos en el corto plazo”, describe la investigadora.

La importancia de este trabajo radica en la descripción novedosa de una función del timo y de un modo de funcionamiento del sistema inmune en general, una respuesta no convencional. “Si bien la existencia de estas células había sido descripta en el timo de animales alterados genéticamente, nosotros demostramos en nuestro trabajo que en un ratón normal las células CD8 innatas incrementan sustancialmente cuando hay una infección sistémica”, aclara Rodriguez Galán.

Es importante destacar que las células T CD8 innatas han cobrado gran interés en inmunología ya que fueron descriptas recientemente en humanos y, por sus características, se cree que podrían tener un rol muy importante en el control de tumores. Con el objetivo de continuar la investigación en este sentido, el grupo está iniciando un convenio con una clínica privada para comenzar algunos ensayos in vitro con muestras de pacientes oncológicos.

Fuente: CONICET