“Esta tumba tiene más 3.500 años de antigüedad y sus pinturas y relieves nunca fueron estudiados ni publicados. Además necesitan ser conservados para que no se pierdan para siempre“, explicó Andrea Zingarelli, directora del proyecto y docente de la Facultad de Humanidades.

En enero de este año, un grupo de científicos de la universidad platense, de la Universidad Nacional de Córdoba y de la Universidad Nacional de Buenos Aires, dirigidos por Zingarelli, viajaron a Egipto con el propósito de iniciar un nuevo proyecto de investigación sobre la antigua cultura faraónica.

El equipo permaneció en las ciudades de El Cairo y Luxor durante 40 días visitando los sitios arqueológicos y al regreso presentaron un proyecto al Ministerio de Antigüedades, que fue aprobado en abril.

La científica afirmó que “la tumba excavada en la roca está decorada con magníficas pinturas y relieves que necesitan ser conservados para que no se pierdan para siempre. Estos valiosos registros pictóricos y escritos de la historia humana de más de 3.500 años de antigüedad necesitan ser estudiados y publicados para ser conocidos en todo el mundo“.

La primera campaña se desarrollará a partir de enero de 2020 y actualmente se encuentran buscando financiamiento. Zingarelli aclaró que “para poder realizar esta expedición necesitamos contribuciones que nos permitan financiar la campaña en Egipto. Nos esperan grandes descubrimientos y desarrollaremos investigaciones que aportarán conocimiento a la historia de la humanidad y para la difusión científica. Nos parece importante que sean investigadores argentinos los primeros que estudiemos esta tumba y esperamos contar con el apoyo necesario para realizarlo“.

Esta nueva misión argentina en Egipto se titula “Proyecto Amenmose” y se propone la conservación y estudio de la tumba de Amenmose (TT 318) localizada en Sheikh Abd el-Qurna, Luxor, Egipto.

Amenmose fue un cantero de la necrópolis de Amón que vivió durante los reinados de Hathsepsut y Tutmosis III, en torno a los años 1479-1458 antes de Cristo. Su tumba se encuentra entre las numerosas capillas funerarias de altos y medianos dignatarios distribuidas de manera irregular a lo largo de las colinas occidentales de la antigua Tebas.

A este conjunto de tumbas se las denomina tumbas privadas o tumbas de nobles, y constituyen una de las mayores fuentes de información de la sociedad egipcia antigua.