A diferencia de la minería tradicional, la megaminería se encuentra prohibida o muy restringida en muchos lugares del mundo por sus ya comprobados irreversibles efectos socio-ambientales ocasionados al uso de químicos tóxicos como el cianuro.

En diciembre pasado el pueblo mendocino salió a la calle para expresarse en contra de la modificación de la Ley 7722, que prohíbe la utilización de cianuro, mercurio, ácido sulfúrico y otras sustancias tóxicas en procesos de explotación minera, con lo cual protege uno de nuestros más valiosos recursos: el agua.

En Chubut, por su parte, es la Ley 5001 la que prohíbe la actividad minera metalífera en la modalidad a cielo abierto y la utilización de cianuro en los procesos de producción.

“A pesar de que se logró frenar la modificación de la ley mendocina, los intentos por modificar la legislación para habilitar la megaminería continúan. En este contexto, circulan en los medios una serie de argumentos discutibles, que favorecen la implementación de nuevos proyectos de megaminería en el país. A continuación presentamos algunos de estos argumentos y respondemos críticamente a cada uno”, expresan los científicos en el siguiente comunicado a través del cual convocan a más científicos/as, investigadores/as, médicos/as, docentes, trabajadores/as de la salud y a sus organizaciones, a firmar este comunicado y a pronunciarse en contra del avance de la megaminería en el país: